Pese a abrir el marcador, los dirigidos por el “Coto” Ribera no pudieron ante la rapidez de los delanteros del elenco “Oro y Cielo”, que marcaron la diferencia y el trámite del partido. Por Diego Peralta.

Coquimbo Unido llegó hasta la Quinta región con la misión de obtener tres puntos vitales en la lucha por no descender junto a Barnechea -que cayó ante Deportes Temuco- y Santiago Morning, que mañana enfrenta a Cobreloa. Enfrente, tuvieron a un elenco viñamarino que estaba con la idea de dejar atrás los fantasmas del mal juego que venían mostrando. El partido comenzó con un cuadro pirata siendo el principal protagonista del cotejo, alterando a la defensa de Everton con el buen juego de pies que mostraron en los primeros minutos, sumado a la amenaza de veloces artilleros.

Fue así como llegó la apertura de la cuenta. Luego de un lateral ejecutado por Luciano Araya, “Pancho” Arrué le dejó el balón servido a Renato Tarifeño. El joven atacante conectó por pierna derecha a tres dedos y clavó el balón en el ángulo derecho del “Halcón” González. Sorpresa en Viña del Mar, ya que el colista vencía al campeón de la primera rueda.

En el segundo tiempo, los jugadores viñamarinos demostraron que el café estuvo más que cargado en el entretiempo y que Víctor Rivero dejó las cosas claras. La demostración fueron los tres goles que marcaron en diez minutos. Al 46’ y 53’ apareció Fernando Saavedra, con dos goles calcados. Ambos fueron tras un desborde por banda derecha de Rafael Viotti y el capitán de los evertonianos solamente la empujó en ambas ocasiones.

Luego, al 55’, llegó el tercero de Maximiliano Ceratto. El veloz atacante argentino corrió sin marca alguna desde la mitad de la cancha hasta la entrada del área pirata, donde definió con tranquilidad ante la débil salida de Jaime Bravo.

Eso sí, los goles seguidos también fueron por parte Coquimbo Unido. Al minuto 71, Gustavo Lanaro controló un balón en el punto penal y de media vuelta remató con pierna derecha, pero un rebote en Michael Contreras ayudó a que el balón ingresase en el arco. Luego, a los 75′, llegó el empate. Guillermo Suárez se llevó en velocidad a Contreras, tomó línea de fondo, mandó el centro y Renato Tarifeño aprovechó una mala salida de Claudio González para empujar el esférico al fondo de la red. Algarabía total en la banca de Juan José Ribera y de los cerca de 100 hinchas piratas que llegaron hasta Sausalito.

Pero cuando el partido terminaba, Everton encontró un premio que, tal vez, le cayó del cielo. Un balón suelto en el área fue conectado por Matías Ramírez, la pelota se elevó por sobre todos los defensas aurinegros y encontró a un solitario Rafael Viotti, quien remató de volea con derecha entre sus rivales y solo atinó a correr para celebrar con sus compañeros. Everton conseguía un triunfo de oro.

Con este resultado, Coquimbo Unido se hunde en el fondo de la tabla, mientras que Everton sigue a la casa del imparable Deportes Temuco.

En el post-partido, el central de Everton, Felipe Salinas, declaró que “nuevamente queda una sensación amarga porque el equipo presenta dos tiempos de una forma que no podemos hacer. Tenemos que tener una regularidad todo el partido, pero la actitud siempre está. El equipo siempre quiere ir al frente y así dimos vuelta un partido increíble”.

Por otra parte, de acuerdo a los conceptos de Maximiliano Ceratto, “hablamos en el entretiempo que podíamos, que el equipo tenía que aparecer y aparecimos. El partido lo logramos remontar, nos pusimos 3-1 arriba y la verdad que se nos complicó. Sufrimos algo que no debimos sufrir, pero gracias al gol de Rafael logramos ganar el partido”, comentó el autor del tercer gol viñamarino.

 

Foto: José Antonio Flores / generaciondeportiva.cl