lunes, octubre 14, 2019

La opinión de un hincha apasionado por el fútbol de barrio, Iván Gutiérrez (@Ivanpostmortem7)

Desde el momento en que la Primera adulta de Patrona de Chile se coronó campeón de la Serie de Honor del Campeonato “Corfuma” (Corporación de Fútbol de Maipú), se empezó a planificar su participación en el Campeonato de Campeones y la verdad es que me saco el sombrero. Bingos, rifas, colectas de todo tipo. ¿Para qué esos aportes? Para tener como recompensa la jornada memorable que se vivió el sábado 27 en Nogales.

Jugadores correctamente uniformados, trabajados de forma extraordinaria, tanto en lo físico como en lo táctico. Con una impecable labor de sus dirigentes (Fernando Donders y Mauricio Pérez como caras visibles), y también con muchas personas que apoyan como anónimos en la parte logística, además de una barra que ya la quisieran algunos clubes profesionales, en conjunto hacen de Patrona de Chile un equipo digno de imitar. Es un equipo que, más allá de los resultados, vive de la calidad humana de sus seguidores y en este equipo la tienen de sobra.

Patrona enfrentaba al equipo local, Independiente de Nogales. Un gran apretón para ver de qué estaba hecho este equipo y rindieron en todas sus líneas, con un arquero como Edgar Zamorano que no solamente ataja, sino que da seguridad. También se suma una defensa comandada por el gran Roberto Moncada y en la cual Claudio Agüero, Esteban Fuentes y Vicente Venegas cumplen su labor a la perfección: aguerridos, compactos, atentos a las coberturas y que tratan de salir jugando cada vez que pueden hacerlo.

Otro aspecto a destacar es el mediocampo de toque que tiene este club, con un Juan Pablo Zuñiga mordiendo a todo el que pase por su sector y con Paul Rodríguez, Simón Aguirre y Jesús Torrealba dándole un trato al balón digno de destacar, con pases cortos que enloquecieron al rival, pero a la vez con una explosión a través de pelotazos largos a espaldas del rival que hicieron ver mal a los locales.

Arriba, sin comentarios. Rodrigo Martínez y Lucas Gallo son unos monstruos, talentosos, con muchos recursos. Molestan, desbordan con su velocidad y lo mejor de todo que tienen gol.

Fue un claro triunfo por 3 a 1 y como escribí más arriba, el trabajo físico que se hizo por casi dos meses dio resultados, con un DT iluminado a la hora de los cambios y en leer lo que pasa en el campo. Se armó una fiesta en las tribunas con la barra. En resumen, todos los involucrados hicieron de este partido algo que los que estuvimos en Nogales difícilmente olvidaremos.

Grande La Patrona, sus hinchas y seguidores. Clubes como éstos son pocos. A darle con todo, que si siguen así, se puede llegar muy lejos.

 

Foto: Patrona de Chile