domingo, septiembre 20, 2020

El análisis de cada equipo y sus posibilidades de llegar a Primera B, por Rodrigo Molina.

Este fin de semana arrancará la Liguilla de Ascenso de Segunda División. Seis equipos tendrán que luchar en verdaderas finales durante 10 jornadas para dilucidar cuál será el único equipo que se quede con el premio mayor: ascender a la Primera B. Realidades distintas, objetivos comunes. Este es un análisis conciso de cada uno de los seis aspirantes.

 

DEPORTES LA PINTANA: Al principio del torneo no se vislumbraba como uno de los favoritos para llegar a las instancias finales. Sin embargo, Christian Muñoz es un gran técnico y especialista en armar grupos homogéneos de jugadores, enfatizando el juego colectivo por sobre las virtudes individuales. En aquel ámbito, La Pintana es el elenco que mejor juega al fútbol, con un grupo de obreros que se pone el overol y logran plasmar la construcción de un juego ordenado, armado en todas sus líneas y en donde no se enfatiza una figura preponderante, sino que su juego en conjunto.

La base se compone de un arquero solidísimo como Bernardo Contreras -de gran campaña en la fase regular-, una defensa ordenada y que con cuatro hombres defiende en línea al mando de Elvis Acuña, un mediocampo que rota el balón, donde creadores y contenedores aplican en el gramado la duplicidad de funciones, y un ataque donde se privilegia la rapidez y el vértigo del juego a ras de pasto por sobre el juego aéreo.

 

SAN ANTONIO UNIDO: Desde un comienzo que el cuadro lila figuró como uno de los favoritos para llegar a quedarse con uno de los cupos a la Liguilla de Ascenso. Sin embargo, tuvo que sopesar ciertos sinsabores al principio de la campaña, sobre todo en la etapa de Jorge Miranda Kirk al mando de la banca técnica del SAU, quien quiso imponer férrea disciplina y terminó peleado con algunos jugadores. Llegó a separar del plantel a símbolos emblemáticos como Johanns Dulcién.  Su sucesor, Jorge “Chicho” García, devolvió la paz y armonía al cuadro del Timón y la Gaviota. A pesar que su juego no es muy llamativo y tiende a “dormir” los partidos al igual que el «Coto» Sierra en Colo-Colo, se dedica a manejar el resultado sin brindar espectáculo.

García logró devolver la confianza a muchos jugadores llamados a ser desequilibrantes, como el mismo Dulcién, Lucas Triviño, Nelson Vera o el mismo argentino Alaniz, quien se reencontró con los goles en las últimas fechas. El SAU nos mostró la solidez y sapiencia de Rodrigo Paillaqueo en el pórtico, la experiencia de Sergio Moreno, el vértigo de Jorge Aravena y la lucha constante de Lobos y Arancibia en el mediocampo como sus elementos más destacados.

 

NAVAL: Muchos forofos pueden hablar -con toda propiedad- de una grata sorpresa la campaña de los choreros en la Fase Regular de Segunda División. Sin embargo, Naval presenta uno de los planteles más sólidos de la divisional, donde muchos de sus jugadores ya pagaron el noviciado de la inexperiencia al debutar muchos de ellos el año pasado, fortalecidos por una serie de refuerzos que aportan su experiencia a un equipo joven y de mucha dinámica.

Bajo el mando de Felipe Cornejo, Naval cimentó su clasificación realizando una brillante primera rueda, dándose el lujo de realizar grandes presentaciones, como ante Trasandino en Los Andes, donde realizó un partido cercano a la perfección en el plano defensivo.

Cornejo pudo mezclar en su plantel elementos jóvenes con un despertar futbolístico en ciernes como los hermanos Merino, Daniel González, Castagnoli, Sanhueza y Millán; ex vialinos con sed de revancha como Tiznado, Leo Martínez, Alarcón y Almendra; y jugadores con experiencia que lograron ser elementos claves en el desequilibrio en pos de la victoria, como Eduardo Vilches y el talento infatigable del Pichunga Herrera, goleador del torneo con 13 conquistas. Aún seguimos esperando para ver cual será el aporte del «Pescadito» Parada y despejar la incógnita de Óscar Correa al mando técnico del Ancla, luego de la salida de Felipe Cornejo tras algunas derrotas consecutivas.

 

TRASANDINO: Dentro de los seis equipos clasificados, es el que más incógnitas nos despierta. El cuadro de Los Andes es percibido como aquel que tiene el mejor plantel de la divisional, sobre todo si hizo noticia a comienzos de temporada con las llegadas de Joel Estay y el «Chucky» González a sus filas, además de muchos elementos con pasado y experiencia en el fútbol profesional como el portero Fabián Cerda (ex UC), el defensor Claudio Muñoz Uribe (ex Cobresal), los laterales Mirko Opazo (ex Ñublense) y Moisés Vásquez (ex Barnechea). Sin embargo, “Caruchita” no ha logrado brillar y su cuota de goles es escasa (solo 4 conquistas), mientras que el «Chucky», uno de los jugadores más talentosos que nos ha mostrado el fútbol chileno en los últimos años, no pudo con su personalidad díscola y fue despedido con otros dos jugadores por actos de indisciplina. Esto afectó notoriamente al plantel que fue superado ampliamente en las últimas dos fechas de la fase regular, siendo goleado por Naval y Mejillones, respectivamente.

Sergio “Superman” Vargas, su DT, tendrá que confiar en los elementos jóvenes del plantel andino, quienes se han destacado y han causado grata impresión, como el goleador Daniel Malhue, quien sin ser un delantero de área (es atacante por las puntas) ha sido gravitante consiguiendo anotar 12 goles; los centrales Diego y Matías González se han consolidado como titulares mostrándose como centrales férreos y eficientes en el juego aéreo, además del delantero Nicolás Palma, punzante, rápido y atrevido en el área rival, continuando la herencia de John Agüero y «Pitorra» Delgado.

 

DEPORTES SANTA CRUZ: Como premio al esfuerzo y sacrificio, los santacruzanos lograron la clasificación a pesar de la escasez de su plantel, con un juego cuya virtud es la técnica en velocidad y el juego basado en la profundidad y en la intensidad, algunas veces desordenada. Santa Cruz nos muestra un plantel con jugadores de experiencia en la Tercera División y en cadetes, muchos de ellos con muy poca experiencia en el fútbol profesional. Esta falta de experiencia la ha logrado suplir, tanto José Díaz al inicio, como ahora Gustavo Huerta, con un juego que combina las virtudes técnicas con una capacidad física incansable.

Los jugadores corren, rotan y transitan los 90 minutos sobre el campo de juego. Han logrado superar graves lesiones como la de Grünwald (rotura de ligamentos) y las salida de Matías Jadue (ahora en Malasia).

El juego de los unionistas pasa por el talento de Camilo Peña y de Francisco Lara, destacados ex cadetes en Universidad Católica y en Colo-Colo, respectivamente. La experiencia de su línea defensiva le otorga solidez y tranquilidad para desarrollar un constante juego ofensivo, donde jóvenes como Gaete, Iturriaga y Jones, más la alternativa del mexicano Jara, les ha permitido lograr triunfos a través de su vertiginoso juego. La falta de plantel les puede jugar en contra de cara a esta Liguilla.

 

DEPORTES VALDIVIA: Dentro de los seis equipos clasificados es el que exhibe el juego menos vistoso, y surge como el elenco con menos favoritismo para conseguir el anhelado ascenso a la Primera B. Todo esto gracias a la irregularidad de su rendimiento. Tanto en la era de la «Vieja» Reinoso como en la actual de Hugo Balladares, causa inquietud que, por ejemplo, en una semana muestre un rendimiento superlativo vapuleando a Mejillones de visita, y a la semana siguiente, como local, no sea capaz de derrotar a Colchagua o a Linares, los equipos más débiles de la categoría. Sobre todo, esta inquietud surge porque es un equipo con jugadores que vienen jugando juntos hace varias temporadas, que se conocen al revés y al derecho, y aún así no logran explotar sus virtudes individuales y colectivas.

Futbolistas como Delgado, Pablo Leal, Gómez, Wiemberg, Durán, Soldán y Opazo los conocemos desde que jugaban en Tercera División, y el recambio no surge ya que los juveniles no logran mostrar un mejor nivel, salvo el volante Carreño y el atacante Figueroa. Eso sí, es menester recalcar que los refuerzos han funcionado bien: Gonzalo Mall, desde el arco, se muestra como el mejor jugador valdiviano. Los ex cruzados Díaz y Correa han funcionado en los planos defensivo y ofensivo, respectivamente. Eduardo Leal nos ha mostrado dotes de su categoría y Jonathan Guajardo ha sido una grata sorpresa aunque le falta ser constante. La salida de José Torres (regresó a Concepción) puede ocasionar una merma fundamental para el Torreón, lo cual implica un duro desafío para su reemplazante, el «Chupete» Guajardo.