“El asesino del gol”, como era apodado, llegó a O’Higgins el año 2012 para ser figura, pero fue uno más del montón, sin pena ni gloria.

Quien naciera futbolísticamente en Boyacá Chicó, era una de las grandes promesas que tenía el fútbol colombiano, pero con el correr del tiempo, se empezó a ganar un apodo no muy agradable.

Sus buenas actuaciones lo llevaron a Gimnasia y Esgrima de La Plata, para después emigrar al viejo continente, donde militaría en Real Zaragoza. En ese club vive su primer bochorno, ya que en su presentación ante el público intenta una finta y se cae, provocando las risas de los hinchas.

Después volvió a Argentina para jugar por Belgrano e Independiente, sin mayor éxito. El 2012 recibe el llamado de Eduardo Berizzo, quien solicitaba sus servicios para integrarse a O’Higgins. El cafetero disputó 22 partidos con la celeste y hizo honor a su apodo de “Asesino del gol”, marcando solo cinco goles en su estadía en la sexta región.

¿Hoy por hoy?

Marco Pérez volvió a su país y en la actualidad viste los colores del Deportes Tolima, disputando copas internacionales y campeonato nacional. Anteriormente había jugado por Independiente de Medellín, donde volvió al gol, pero no le sirvió para seguir en el club. El delantero tiene recién 25 años, quedándole aún futuro por delante, y, por qué no, volver a Chile por su revancha.