martes, septiembre 22, 2020

La opinión del hincha azulgrana, por Jano Nahuel (@janonahuel).

Ganar o ganar era la consigna del sábado en Los Ángeles. Y no solo para Iberia, sino para también el rival de turno. Un Deportes Concepción que, en medio de líos internos, se presentaba en el Municipal con hambre de liguilla.

La azulgrana saltó a la cancha con pintura de guerra, haciéndose del balón y buscando por diferentes flancos inquietar a Limenza. La apertura de la cuenta llegó luego de una gran jugada colectiva materializada por Rodrigo Echeverria, jugador que ya dejó de ser una revelación y que demuestra partido a partido por qué es uno de los mejores del torneo.

En la segunda fracción, los lilas entraron a buscar el empate desde el arranque. Los de Nelson Soto no reaccionaban y rápidamente se encontraron con los goles como ventaja. Iberia apela a su orgullo como local y busca equiparar las cosas. Sin embargo, el fútbol de los azulgranas choca una y otra vez con las mañas del equipo penquista, quienes manejan a su antojo el partido. Todo bajo la displicente mirada de Héctor Jona, quien una vez más coronó un paupérrimo arbitraje.

Qué más se puede decir del juez del partido. Como hinchas, pensábamos que haber dejado atrás la Tercera y Segunda División era haber dado vuelta la pagina a los arbitrajes castigadores y lejos del profesionalismo. Sin embargo, nos encontramos con estos ingratos partidos. Más que el dolor de los hinchas por haber perdido, se tiene que alzar la voz con la calidad de los jueces designados para partidos tan decisivos como estos. Son árbitros que les gusta ser protagonistas, molestamente histriónicos, parcialistas y con una impresionante falta de manejo.

Es la tercera derrota de nuestro equipo en calidad de local. Duele y cómo no, si estábamos ad portas de abrochar una clasificación directa a la liguilla. Pero esta escuadra siempre nos ha demostrado que no baja los brazos nunca, que tiene en el ADN el rigor y la pelea hasta el final.

Por eso insistimos en que no hemos perdido la fe, que no dejamos de apoyar y que estamos a muerte con el equipo. Tenemos un plantel que a lo largo de este campeonato ha mostrado calidad, experiencia y lo que se necesita para conseguir el objetivo. No se ha perdido la pelea, queda un último round y vamos a salir con todo.

No puedo dejar de mencionar en esta nota la gran cantidad de personas que acompañaron al equipo el fin de semana. Hinchas fieles, de ocasión o simples simpatizantes. La verdad, no importa mucho el origen, sino el hecho de haber estado ahí con los colores acompañando a la azulgrana.

Finalmente, unas líneas para los rivales, el equipo lila, que no están pasando por un buen momento en lo administrativo y lo económico. Sin embargo, en la cancha muestran amor propio y salen a jugar dejando atrás sueldos impagos, incertidumbre futura y lo que ello conlleva. Solidaridad con ellos, allí militan conocidos ex iberianos y como hinchas de fútbol no podemos hacer la vista gorda a una situación tan compleja. Detrás de ellos hay familias y por el bien de ellos esperamos que todo se resuelva de forma positiva.

Este fin de semana -si no hay paro de futbolistas- puede ser el gran paso para Iberia. Podemos lograr la hazaña contra el rival directo y contra quienes la fortuna nos ha sido esquiva. Convencimiento total, esta tarea la sacamos adelante. A buscar la gloria, azulgranas.

 

Foto: cdiberia.cl