sábado, septiembre 19, 2020

Después del partido ante O’Higgins, el delantero de San Luis fue detenido por Carabineros debido a la agresión a un guardia de seguridad.

Muy comentados fueron los incidentes en la entrada del camarín, apenas terminado el encuentro entre O’Higgins y San Luis de Quillota, cuyo ganador fue el local y ahora puntero del Clausura con un marcador de 4 a 3.

Todo comenzó con un encontrón entre Arnaldo González y Ramón Fernández, ambos trasandinos, pero con distintas camisetas. Supuestamente el «10» de los celestes les gritó a los canarios «son de la B» (algo que al otro día fue negado por el jugador), por lo que varios futbolistas sanluisinos se sumaron al conflicto, intentando avanzar a punta de golpes hacia Fernández.

La cosa es que, entre toda esa confusión, hubo una agresión real y fue acusado Jaime Grondona. De acuerdo al testimonio de un guardia de seguridad, recibió un golpe por parte del delantero, cuyo impacto rompió sus lentes ópticos. En un principio, se manejaba la información que Grondona habría agredido a Carabineros -algo que agravaría la falta-, pero luego se aclaró el hecho.

Por esta situación, el mundialista Sub-20 en Canadá, quien pasó por una situación similar en esas tierras, debió ser detenido por Carabineros. Pasó la noche en una comisaría de Rancagua y esta mañana pasó a control de detención por infracción a la Ley de violencia en los estadios, de acuerdo a lo informado por el diario El Observador.

Tras comprobarse que el golpe fue accidental, Grondona quedó en libertad, previo pago de esos lentes pertenecientes al guardia de seguridad. Ya está de regreso en Quillota para sus entrenamientos y el club manifestó la situación de la siguiente manera:  «Agradecemos la preocupación de todos y recalcamos la inocencia de nuestro jugador, en este lamentable hecho. Hoy por hoy estamos enfocados en las dos últimas fechas».

 

Foto: sanluissa.cl