La opinión del hincha del “León de Collao”, por Ilich Rivas, administrador de @historialila.

Hay vientos de esperanza en Concepción. La vía judicial promovida por la antigua Sociedad Anónima, ahora en conjunto con el renovado Club Social, aparece como el medio más indicado para resolver el conflicto iniciado con la desafiliación de Deportes Concepción.

A diferencia de otras oportunidades en que se interpusieron fallidos recursos de protección, parece ser que esta vez el reclamo tiene suficiente justificación y base jurídica para ser exitoso y la actitud de la ANFP, que solo atina a pedir aumentos de plazo para evacuar los informes solicitados por la justicia, denota una carencia de argumentos y de estrategia cercana a la desesperación, lo que solo puede aumentar la esperanza de los hinchas lilas.

¿No estaba tan clara la situación de Concepción el día que desafiliaron al club? Parecía que sí: tenían tanta autoridad moral, diapositivas acusadoras, prácticamente la unanimidad de los votos. ¿Dónde están ahora?

La semana pasada el vicepresidente de la ANFP, Andrés Fazio, señaló que “no son los clubes, sino personas naturales las que deben responder», aunque hace tres meses hicieron pagar a un club por delitos de personas naturales. La justicia ordinaria tiene la palabra. Eso sí, a la velocidad que todos conocemos, pero parece que esta vez será favorable.

Por otro lado, un hincha reparó los cálefonts de los recuperados Campos Deportivos Ricardo Keller. Otro hincha entregó de forma gratuita un equipo electrógeno por tres meses para iluminar las canchas. Las series menores, junto a ex integrantes del plantel profesional, siguen entrenando por el amor a la camiseta, como se ve en la foto que acompaña esta columna. El Club Social se fortalece con el aporte de sus nuevos socios, continúan las actividades y el clamor por redes sociales.

No exagero: llegaron imágenes de todo Chile y el mundo de hinchas vestidos de morado conmemorando los tres meses de la desafiliación. El mundo sigue en Nonguén, desafiando la decisión de la ANFP. Incluso, otros clubes sociales se han acercado a la nueva directiva con la intención de aprender de esta experiencia y unir voluntades. Santiago Wanderers, Linares y Naval son algunos de ellos. El sueño de una alternativa a la actual institucionalidad del fútbol chileno no se ve lejano.

En la misma dirección, el proyecto de ley para reformar la ley 20.019 sobre Sociedades Anónimas Deportivas Profesionales es, sin lugar a dudas, un gran avance. Buscando recuperar el espíritu del proyecto original, deformado y pervertido en su trámite legislativo, la reforma impulsada por los diputados Walker, Browne, Jiménez, Pilowsky y Melo, más el apoyo de Gutiérrez, Fuentes y Vallejo (los apellidos son importantes para recordar más tarde quién es quién) propone reducir el porcentaje de propiedad de una sola persona o familia en las sociedades controladoras hasta un 20% y -esta es la mejor parte- la obligación que, si se decide emitir más acciones o traspasarlas, éstas solo podrán ser por un 51% o más de la sociedad y sólo para que las adquieran socios de las corporaciones fundadoras. Sería el retorno de la administración social a los clubes.

Ojalá este proyecto supere los duros escollos que los empresarios pondrán en su camino y el lobby que harán para volver a desvirtuar una idea que parece de sentido común, salvo si es que los guía la ambición desmedida y no el fútbol.

Obviamente me gustaría estar hablando de nuevos refuerzos, de las proyecciones para la siguiente temporada y de las expectativas para el campeonato, en vez de recursos de protección y esfuerzos de sobrevivencia. Pero los vientos de esperanza soplan fuerte en Concepción y tengo la certeza que, más pronto de lo que pensamos, se hará justicia en nuestro favor.

 

Foto: Ángelo Giolito Muñoz, arquero Sub-20 de Deportes Concepción (@GiolitoAngelo).