martes, septiembre 22, 2020

El cuadro celeste, sin Cristián Arán en el banco por estar suspendido, obtuvo sus primeros tres puntos del campeonato.

Quizás sin merecerlo demasiado, O’Higgins de Rancagua aprovechó el oportunismo de Pedro Muñoz para llevarse el botín mayor desde Quillota, aunque un San Luis que aún está en rodaje y mostró muchas dudas en su funcionaniento.

Cerca de 2.500 personas presenciaron en directo el inicio del Apertura 2016, que sufrió un retraso por el paro de futbolistas profesionales. Este encuentro correspondía a la fecha dos, que pasó a ser la uno tras una modificación al fixture.

Fue un primer tiempo derechamente malo, donde la única ocasión clara de gol fue un remate de Juan Fuentes que hizo trabajar a David Reyes para mandarla al tiro de esquina. De ahí en más, poco para destacar hasta el período de descanso.

Otra cosa fue el complemento. La entrada de Carlos Escobar en San Luis le dio mayor peso ofensivo, sumado a las subidas de los laterales Gómez y Santander. Este último era quien causaba más daño con sus centros y a duras penas aguantaban los centrales del «Capo de Provincia».

De todo modos, O’Higgins tuvo su chance con un tiro libre de Marco Medel, que apenas se fue desviado. Parecía un gran premio el empate en las huestes celestes. Tanto así, que en ocasiones se dedicaron a hacer tiempo, lo que le costó la amarilla al portero Miguel Pinto.

Sin embargo, en un tiro libre ejecutado en los descuentos, hubo un mal despeje entre los zagueros sanluisinos, el balón le quedó a Pedro Muñoz y bastó un derechazo con dirección al arco para desnivelar el marcador.

De esta forma se dio inicio al primer partido oficial en mucho tiempo para el fútbol chileno, donde O’Higgins pretende concretar el campeonato que se le escapó el pasado semestre en el último partido. Por otra parte, mucho que mejorar en San Luis si es que quiere permanecer en Primera División.

 

Foto: Carlos Chussir / enelcamarin.cl