viernes, septiembre 25, 2020

La opinión del hincha del «León de Collao» por Ilich Rivas, administrador de @historialila.

Resulta fácil escribir una columna semanal sobre un club que compite en el fútbol profesional. Hablar del equipo, el técnico y el partido pasado o futuro es un ejercicio casi rutinario para quienes toman ese desafío. El caso de Deportes Concepción es especial. Desafiliado de la ANFP, con su plantel de honor, el mismo que disputara el ascenso, desparramado entre Arica y Puerto Montt y con las ratas muy lejos del buque hundido, las noticias sobre el club lila nos hablan de todo, menos de la pelotita.

Los partidos definitorios de Concepción se jugarán en Santiago, en la cancha de la Corte de Apelaciones. El tribunal de alzada decidió acumular todos los recursos de protección bajo su tramitación, en una decisión que puede ser buena o mala, dependiendo del humor de la burocracia capitalina y la interpretación del derecho. Me recuerda un poco a la liguilla por el título del 70’, disputada en el Nacional, lejos del inexpugnable reducto de la Avenida Collao y que terminaría en nada. No creo que sea éste el caso, por supuesto. El trabajo incansable del equipo jurídico del Club Social, aportando documentos y pruebas fundamentales a la causa llevada por el abogado Coloma, parece destinado a dar buena pelea en los pasillos del tribunal santiaguino.

Hablando del Club Social -tema insoslayable cada semana-, se realizó una campaña de captación de fondos para la institución. Un éxito rotundo, superando la meta en un 138 por ciento, que asegura el comienzo de la autosustentabilidad de la nueva administración, de los trabajos en los Campos Deportivos Ricardo Keller y del resto de las actividades proyectadas. Pero más que el aspecto económico, el compromiso de la hinchada es el verdadero triunfo. El simpatizante lila empezó a recuperar la fe en la institución, a sentirla suya y a hacerse parte de su renacimiento. Detrás de la pena por la falta de fútbol, hay un ambiente de satisfacción en Nonguén, perdido hace años por los malos manejos y las concesionarias. ¿Será Deportes Concepción el primer paso de la reconquista del fútbol para los hinchas? Puede ser, no lo sabemos con exactitud.

Las series menores, con menos contingente que en otros años, producto evidente de la falta de competencia real, siguen entrenando con el mismo ánimo de siempre. Los más pequeñitos celebraron el “Día del cachorro”, los más grandes de la Sub-19 jugaron algunos amistosos contra el Sifup y otros equipos, a pesar de la incertidumbre laboral y futbolística. Un dato apareció en alguna reunión: más de un 60% de los cadetes ni siquiera se fueron a probar a otros equipos de la zona. La cantera lila sigue fiel a sus colores, esperando el resultado de los procesos judiciales o de lo que depare el futuro, pero mientras tanto, sigamos jugando por Deportes Concepción.

Todas estas noticias, condensadas en esta columna, ilustran el punto que quiero desarrollar: contra todo pronóstico, Deportes Concepción se ha fortalecido institucionalmente con la desafiliación. Durante el período de León de Collao y Fuerza, Garra y Corazón, en un modelo de administración solamente centrado en potenciar (se supone) el primer equipo y en exprimir el club hasta el último peso, impidió que se desarrollara la parte social necesaria de un club de fútbol profesional que se precie de tal. Alejados de la dirección de su club, los hinchas se contentaron con quedarse en la galería, confiados en el manejo de empresarios supuestamente capacitados y sin mayores recursos para actuar por sí mismos. La caída de la concesionaria y el renacer del Club Social han resultado fundamentales para el retorno de los hinchas, que se sienten importantes, partícipes, propietarios de su club. Desde el que aportó mil, hasta el que puso setecientos mil pesos de su bolsillo. Cada uno de los aportantes a la campaña, los hinchas que interactúan por redes sociales, los cadetes, los funcionarios, todos se han unido en una causa común: reflotar a Deportes Concepción.

No podemos predecir el futuro, eso se sabe. Pero parece que se está haciendo historia en Concepción. El tiempo lo dirá.

 

Foto: Facebook CSDConcepción