El ex entrenador de la selección chilena terminó su ciclo en el elenco lila, luego de un partido de entrenamiento ante Santiago Wanderers.

Jorge Garcés, quien llegó a ser campeón de la Primera División en 2001 dirigiendo al cuadro caturro, ratificó un trascendido que se venía escuchando desde el lunes en el puerto. Esta semana consumó su salida del club, luego de encadenar cuatro derrotas consecutivas en igual número de fechas en el presente torneo de Segunda División.

El propio «Peineta» dio las razones de su salida, donde apeló -entre otras cosas- a la mala suerte en sus primeros cuatro encuentros de la temporada.

“Luego de cuatro derrotas por 1-0, con dos penales en los primeros dos partidos fue increíble, había preocupación de parte mía, de los dirigentes, no así de los jugadores. A veces hay rachas en que no entra y basta con ganar un partido y empezaste. Me acuerdo del 2010 cuando llegué a Wanderers, que estaba en el decimotercer lugar y terminamos séptimos. Tuvimos cuatro a cinco derrotas seguidas y después se mejoró todo, pero bueno, hay personas que pueden esperar y hay otras que se ponen nerviosas ”

Pese a ello, el hombre del glamour asumió que fue una irresponsabilidad seguir en el club, luego de dirigir en las últimas seis fechas del hexagonal por el ascenso a la Primera B, sumando dos triunfos, tres empates y una derrota ante el campeón Deportes Valdivia como forastero.

«En un momento les dije que no, me convencieron y seguí. Acá no hay excusas, pero es una realidad. Estuvimos sin cancha, sin utilero, sin paramédico, sin un kinesiólogo. Solo lo tuvimos cuando recién comenzó el campeonato. Tampoco había agua para los entrenamientos, se nos perdieron nueve balones. El dia en que se cerraron las inscripciones ficharon a dos jugadores en cinco minutos, los cuales no venían jugando hace mucho” en referencia a Paulo Cárdenas y Héctor Núñez.

Garcés asumió que la falta de condiciones para un óptimo trabajo afectó su desempeño. De acuerdo a sus dichos, “no sabíamos dónde entrenar mañana, consiguiéndonos canchas y eso a los jugadores les afecta. Solo cobré un 30 por ciento del sueldo del primer mes y nada más. Se fueron conjugando una serie de factores que afectan a un plantel, las reuniones tácticas se convierten en reuniones domésticas».

Pese a ello, exculpó de los inconvenientes al presidente del club, Miguel Diaz al considerar que trabajaba solo.

Respecto a su relación con el plantel, tras caer por 4-2 ante Santiago Wanderers en el amistoso de este miércoles, observó “a dos, tres muchachos llorando en el vestuario. Hablaron con el presidente, para que yo siguiera, que no debía irme. Ahora el legado que les entregaré es no dejarlos botados, estar con ellos hasta el último minuto, preocuparme de los horarios de los entrenamientos. Ellos valoran la calidad humana que se les entregó. Les da pena, porque sabemos que ellos van a empezar a ganar. Se juramentan ir al sábado a Vallenar y llevarse los tres puntos. Deberían empezar a ganar ahora, cuando la filosofía futbolística se venía alcanzando”

El ahora ex entrenador del SAU afirmó que mañana finiquitaría los últimos trámites administrativos para sellar su salida y que difícilmente volvería a dirigir a algún club de la categoría.

“Un club no puede ser dirigido por una sola persona. Debe tener más ayuda y compromiso, preocuparse de lo que debe tener una cancha de fútbol, porque en la que se juega es de lo peor del fútbol profesional chileno y la mitad del torneo se juega en esa cancha”, en referencia al Estadio Dr. Olegario Henríquez.

Por último, el ex estratega de la «Roja» el 2001 sentenció que es urgente dentro de la división “arreglar los arbitrajes y que sea televisada, para generar mas importancia, preocupación y profesionalismo, porque los árbitros te cobran cuando quieren  y te expulsan cuando quieren”.

Foto: Soychile.cl