jueves, septiembre 24, 2020

La opinión y análisis del hincha iberiano a modo de resumen de la Primera Rueda, por Jano Nahuel (@janonahuel).

Fin de la primera parte del torneo de la B y por más que le doy vueltas, no logro encontrar un concepto que defina la presentación de nuestra azulgrana querida. Fue una campaña ¿cómo decirlo? Irregular o extraña si tuviese que ponerle un título, dado la enrarecida atmósfera que rodeó el ambiente en nuestra escuadra. Veamos.

Partimos este campeonato con la esperanza de repetir todo lo positivo, y por qué no, mejorar la campaña realizada durante el semestre anterior, donde fuimos semifinalistas por el ascenso. La fe estaba puesta en armar un buen plantel, en mantener las piezas fundamentales del equipo y aspirar a reforzarse en aquellos puestos donde mostramos ligeras licencias. También sabíamos de antemano que tendríamos bajas por jugadores que, dada su espectacular campaña, migrarían a clubes de la Primera A, como el caso de Óscar “El Negro” Salinas y Rodrigo Echeverría.

Las cosas no sucedieron así y aquí vino el primer remezón. La dirigencia del club, con el visto bueno del Director Técnico, decidió prescindir de jugadores claves no solo del equipo, sino de del club, de la institución misma, con la excusa de dar tiraje a la cantera. Así, se dejó partir a dos emblemas del club en medio de la profunda tristeza de la hinchada azulgrana y, por supuesto, sin realizar un mayor análisis de lo que estos dos jugadores le entregaban con su historia, identidad y liderazgo al camarín.

Curioso y contradictorio, pues el tiraje a las divisiones menores nunca llegó. Es más: se trajeron refuerzos en esos puestos que están bien lejos de ser juveniles.

Vamos un poco más allá. Por ejemplo, una de las grandes falencias que tuvimos en este campeonato fue en la zona de volantes, especialmente en la contención. Solo Gustavo León mostró regularidad cada vez que el “profe” le alineaba a jugar en su posición natural, siempre y cuando no lo llevaran a la banda izquierda para cubrir la plaza que se mantuvo coja durante gran parte de torneo.

Precisamente en la posición del mediocampo es donde brilló por años Álvaro Torres, el histórico jugador que debió migrar en busca de nuevas oportunidades, aun cuando en la azulgrana tenía mucho por entregar. El campeonato le dio la razón a la hinchada. Una serie de improvisaciones en el puesto produjo desequilibrio en el equipo e hizo alejarse del estilo de juego mostrado en temporadas anteriores. No era necesario ser un experto para notarlo. Los puntos flacos eran evidentes y sabíamos que tarde o temprano los resultados comenzarían a ser esquivos. La consigna seguía siendo siempre la misma: trabajar, trabajar y trabajar. Para un plantel corto como el que Iberia presentaba este torneo, la tarea era titánica. De todos modos, siempre ha existido el convencimiento de sacar adelante el objetivo.

El esfuerzo fue tal, que el Municipal de Los Ángeles se convirtió en un reducto difícil de impugnar. De no ser por la estrepitosa caída ante el Santiago Morning de “Clavito” Godoy, de local solo habríamos sumado. Sin embargo, el juego de Iberia se mostraba lento, sin ideas en grande pasajes de cada partido y, sobre todo, predecible. Siempre al pelotazo, buscando que Diego Ruiz aguantara alguna pelota que pudiera sacar ventaja para desequilibrar el área contraria. Por ello es que de visita el equipo seguía al debe, además que no se lograban triunfos saliendo del Bio Bio.

Todos los fantasmas parecían aflorar en cada partido; desconcentraciones que terminaban en gol y expulsiones “poco inteligentes”. Las últimas fechas se tornaron sencillamente en una pesadilla para “el equipo lindo”, sin poder conocer de triunfos ante clásicos rivales y despidiéndose entre pifias del municipal angelino.

Otra rareza. La gran cantidad de goles recibidos por la azulgrana son contrarrestados por ser el equipo más efectivo en arco rival de este campeonato, destacando el nombre de Diego Ruiz, “El Tanque Azulgrana”, quien pasó de ser un jugador resistido por la galería en la temporada anterior, al más ovacionado en cada juego. Y esto no solo porque aportó con 9 goles, lo que le vale ser el goleador del torneo, sino por mostrar humildad, trabajo y cercanía con el pueblo iberiano, quien agradece cada gesto y cada acción que el jugador realiza.

Destaco también el trabajo de Emanuel Vargas, quien no solo ha demostrado sus credenciales de buen portero, sino que además expuso paciencia, compromiso y compañerismo desde que viste los colores de Iberia. “El Manu” mantuvo un trabajo silencioso esperando por más de un año y medio sentado en la banca detrás de grandes arqueros como Franco Cabrera y Miguel Jiménez, y cuando se abrió la puerta de la titularidad por lesión de su compañero de profesión, ha mostrado no solo un nivel superlativo bajo los tres palos, sino también mucha confianza, la que es transmitida al resto del equipo.

Al margen de los problemas adolecidos, el equipo mostró siempre actitud dentro de la cancha y se apoyó en jugadores que constantemente contagian coraje y amor propio el resto de sus compañeros. Esos que sacan fuerzas de flaquezas y que empujan al equipo cuando más se necesita a punta de guapeza para sacar triunfos como el obtenido, por ejemplo, ante el favorito San Marcos de Arica, el mejor equipo del semestre.

Surgieron también liderazgos naturales en el plantel llamando a revertir los malos resultados, a la unidad del grupo y al autoconvencimiento de la grandeza de cada uno, lo que los convierte a la postre en un tremendo equipo. Surgió la voz de Emerson Ayala y de Fabián Torres para abrir los ojos de muchos, sobre todo del hincha, que no puede cuestionar el compromiso y profesionalismo de este grupo, de reconocer el esfuerzo y de volver a confiar.

Fin de la primera parte del torneo, que como pitazo del entretiempo, sirve para descansar, renovar ideas y buscar nuevos planes para mejorar. Ya suenan nombres para reforzar el equipo, algunos ya con la maleta lista para partir a Los Ángeles según redes sociales y páginas especialistas. Esperemos que se tomen buenas decisiones pensando en el club, en lo que el “profe” está pidiendo y donde hemos mostrado mayores debilidades. Esperemos que lleguen jugadores a reforzar el equipo, que tiene grandes nombres y que en ellos está puesta la confianza de sacar una buena nota.

Parece una frase al pie de la libreta de notas de un estudiante, pero nadie puede negarlo: “este equipo puede rendir mucho más”.

¡Pasión iberiana, sentimiento azulgrana!

Foto gentileza de www.cdiberia.cl