Columna: Te queremos de vuelta, Iberia

La opinión del hincha azulgrana, por Jano Nahuel (@janonahuel).

Hay miradas al cielo, como buscando respuestas y manos en la cara como queriendo ocultarse al término del partido. No es vergüenza, nunca la hemos sentido. Es más bien una sensación de incredulidad, de desazón y de no querer hablar más del tema, al menos por un tiempo.

Los que lograron estar en La Portada regresaron a casa sintiendo el viaje más largo de lo habitual, repasando jugadas en su cabeza y reviviendo los casi casi. Los que estuvimos junto a la radio y redes sociales, sentíamos el ahogo impotente del silencio de una nueva derrota.

Ya no queríamos hablar de fútbol. Al menos, para dejar de masticar la rabia y la pena, para despejar la cabeza e intentar buscar respuestas a esta situación amarga que nos atraviesa como equipo. Tres derrotas consecutivas, tres partidos en que nos vamos con las manos vacías. Tal vez juegos mal planteados, incluso mal jugados y la nube negra sigue sin querer despejar sobre nuestras cabezas.

Se abrió una fuerte polémica en la semana por el traslado de nuestro equipo hasta La Serena para disputar el partido. Aparecimos en todos los medios y la prensa se dio un festín con nuestra institución. Se le pidió a los hinchas entender las razones y argumentos infantiles, se nos pidió no comentar y criticar de forma negativa. No solo en esta situación puntual, sino en diferentes acciones que tienen relación con el equipo, pero nunca hemos escuchado -por más que hemos exigido- una autocrítica de parte de los dirigentes con respecto a lo que está pasando con Iberia.

Seguimos esperando acciones más que explicaciones. Seguimos esperando saber lo que se pretende con nuestro equipo y el tiempo es nuestro enemigo. De no ser por las magras campañas de Unión La Calera y Deportes Valdivia, estaríamos en la cola mirando a los punteros. Pero ojo, los del Torreón, próximo rival que enfrentaremos como forasteros, vienen con un impulso positivo, creciendo en lo futbolístico y ganando terreno en la tabla. No serán tan fáciles de doblegar en su reducto y a estas alturas, todos los partidos deben enfrentarse como verdaderas finales.

La azulgrana prepara el próximo encuentro de este sábado contra el “Manojito de claveles”, y las esperanzas están puestas en una repuntada del equipo. Sabemos que quienes están más preocupados por las tristes derrotas son precisamente los jugadores, por ello cabe recalcar que nunca hemos perdido la confianza en este grupo. Sabemos que harán sacrificios mayores por el bien del club y que darán todos por estos colores. Esperamos también para ustedes la recompensa que se merecen.

Un apartado. Me pregunto: ¿cuándo llegará la oportunidad de Eduardo Navea en este equipo? ¿Por qué el Profe no ha intentado buscar en este insigne jugador un giro para el equipo con todas las variantes que “Navegol” puede entregar? Eduardo Navea no solo es un jugador de gran calidad futbolística, hábil, veloz y de buen cabezazo, sino que también es un goleador de fuste que necesita de la confianza del técnico y el grito de aliento de la galería para retomar el gran nivel que antaño nos llevó a pelear por premios mayores.

Además, Navea es un jugador identificado con “el equipo lindo”, siente la azulgrana en la sangre y su nombre está escrito en las páginas doradas de la historia del club. Fue goleador del equipo en otras divisiones, ascendió con Iberia el 2014 y aguantó una fatídica lesión que lo mantuvo ad portas de colgar los botines. La hinchada lo pide: queremos una oportunidad para “Navegol” y que se sostenga en el tiempo.  Queremos verlo jugar y gritar sus goles con el alma.

Que vuelva la alegría a la cancha, que vuelva la fiesta en la galería, que vuelvan los goles, el triunfo esquivo y la sonrisa del hincha optimista. Queremos de vuelta a nuestro Iberia, ese equipo humildemente grande, aguerrido y esperanzador. Ese equipo que nos da alegrías y que siempre nos hace volver también a la galería. Como siempre, ahí estaremos en todas contigo, azulgrana querida.

Foto: daleiberia.cl