miércoles, agosto 05, 2020

La opinión del hincha acerero, por Richard Vidal Vergara (@richardvidal).

Siempre es difícil organizar una fiesta -cualquiera que sea-, pero la que organizó uno de los accionistas mayoritarios de Huachipato FC fue solo para los invitados que cumplieran un requisito básico: ser hinchas de Colo-Colo.

De otra manera, no se explica que hayan sacado al equipo de Higueras. Si bien dirán que fue una sugerencia de seguridad por la cantidad de gente interesada  en comprar entradas, acá primó lo estrictamente económico, ya que perfectamente se pudo haber limitado la cantidad de entradas, poner rejas en tribunas y no perder la localía. ¿Para qué tienes estadio, si prefieres irte a jugar a otro lado -solo por la plata-, demostrando lo poco que te interesan  tus hinchas?

Pues bien, si quieres llevar más gente al estadio y así obtener réditos económicos, dale toda las facilidades a tu hinchada, pero acá hubo mucha improvisación  y cero respeto por el simpatizante  acerero. Estoy seguro que si Huachipato se hubiese jugado el descenso en este partido,  “Victorialbo” y compañía no hubiesen sacado al equipo de su estadio. Esta es una señal que el  resultado del partido no les importaba nada a los dirigentes, lo que es una burla para los seguidores del “Campeón del Sur”, a los que les duele perder  y más aún, que les den una vuelta olímpica en la cara. Solo faltó que Huachipato FC le organizará la cena de celebración a los albos.

Me extraña, porque entiendo que este accionista es hincha de Católica, pero al parecer está muy amigo de Mosa como para organizarle un escenario tan perfecto, para que no les costara tanto obtener su estrella 32.

Respecto al equipo en sí, fue un conjunto que le costaba mucho hacer goles. Exceptuando a Soteldo,  el resto de los delanteros no parecían de Primera División. Por tanto,  es fundamental realizar una cirugía mayor de mediocampo hacia adelante, tratando de mantener la base defensiva y contratar a un arquero de garantías ante la inminente partida de Lampe, el hombre clave para que el cuadro siderúrgico se mantenga en la división de honor.

En cuanto a Vigevani, hubo un momento en que pensé que me taparía la boca respecto a mis dudas iniciales. Sin embargo, las últimas fechas sepultaron cualquier ilusión, demostrando con esta mala campaña el bajo nivel que tiene.  Por ende, espero que los dirigentes no le renueven y elijan a un entrenador capacitado para que tome las riendas del club, en un campeonato largo que si no se contrata bien será un eterno sufrimiento para los hinchas acereros.

Por consiguiente, espero que no se desmantele el equipo y se contrate a buenos jugadores que nos permitan -por lo bajo- llegar a un torneo internacional.  También deseo que la sociedad anónima mejore su gestión en cuanto al futbol profesional y joven, relación con la hinchada y mantención del estadio, el cual cada vez parece más deteriorado. Me imagino, que con el dinero que obtuvieron de recaudación por la fiesta alba, no tendrán problemas en mejorar su gestión.

¡Feliz navidad y que tengan un gran 2018, acereros!

Foto: Photosport