viernes, enero 24, 2020

A modo de carta abierta, Katherin Medina Salazar (@K7Manning) nos entrega el panorama y las esperanzas del pueblo iberiano en pleno desarrollo de la Liguilla de Ascenso.

Han sido semanas difíciles, partiendo por la demora en comenzar a rodar la tan preciada caprichosa. El pueblo iberiano estaba más convencido que nunca que este es nuestro año, que tenemos TODO para volver al lugar que un gol mal anulado nos quitó. (No entraré a dar nombres de quienes nos dejaron aquí, por eso me centraré solo en el gol anulado).

Pero pasó nuevamente: el equipo comenzó a desinflarse desde el primer partido de la liguilla. Tuvimos paciencia, aguantamos, pero cada vez los resultados nos quitaban un poco más de aire. El partido del domingo ante Colchagua nos dejó con salbutamol, probablemente, a la hinchada completa. ¿Cómo lo explicamos? ¿Dónde buscamos respuestas para justificar un desempeño tan distinto en un mismo campeonato?

Ayer, luego del partido alguien me dijo: “Ustedes tanto que piden, ¿que han ganado? No han ganado nada, siempre ha sido esta su división”. Y probablemente sí, lo sabemos. Primera B es un invento de la ANFP para disfrazar la olvidada y desordenada Segunda División, y aunque no hemos ganado nada, lo hemos perdido todo.

Para nosotros estar en la división de plata era un paso más, que nos costó años y no creo que deba entrar a explicar nuevamente ese proceso que nos llevó al 2014 (¡¡por fin!!) entrar en esa división, pero aquí estamos de nuevo, sintiendo que hasta el fantasma de la B nos ha olvidado y no queremos más de esto.

Somos un equipo de pueblo, manejado tal vez peor que un equipo de barrio, pero hay corazones. Hay hinchas fieles, que les aseguro son más que aquellos que viajan a todos lados, también hay hinchas igual de fieles que se quedan en casa los partidos que no somos locales. Y hay también algunos que llegan apenas al estadio, debido a su edad y cada día nace uno más.

Somos un equipo sin identidad en la ciudad y podemos notarlo cuando vemos camisetas de otros equipos en nuestros partidos. En parte, culpo de esto a los dirigentes que no han sido capaces de acercar el club a nuestra gente y de políticos que se llenan la boca “apoyando” el fútbol local y aparecen solo en partidos importantes. Pero tenemos una hinchada que llora, que siempre ha llorado, porque de alegrías conocemos poco, pero de aguante nos sobran huevos, y que no baja los brazos por el sueño azulgrana.

Cuerpo técnico, plantel: sé que muchos de ustedes pueden no ser hinchas de esta institución, puede que las condiciones que esta entrega no sean las que deberían para un equipo profesional. Independiente de si es Primera B o Segunda División, pero ustedes están aquí, ahora. Quizás el día de mañana estén en otra institución y nosotros quedaremos. Ustedes tienen un objetivo, ¡nosotros tenemos un sueño! Un anhelo en lo más profundo de nuestros corazones, que día a día desde el descenso nos pesa y nos duele.

Sean uno más por ahora, sientan y vibren como nosotros, hagan todo, ganen todo, luchen todo por cumplir su objetivo hasta el pitazo final, porque para nosotros hoy estar en la B lo es ¡TODO!

Sé que es fácil hablar desde afuera. También sé que muchos de ustedes dejan mucho por estar aquí, imagino su esfuerzo y el de sus familias, pero sepan ustedes también que desde la galería la impotencia es tremenda, sentir que falta por dar en cancha y no poder hacer nada, pero tengan por seguro que al igual que ustedes no nos hemos rendido.

Personalmente quisiera darle las gracias a usted, Patricio Almendra, por subirnos de división. Yo sé que la tarea no está fácil, pero también confío a pesar de lo que todos digan que usted y su equipo tienen la capacidad de darlo vuelta.

A los hinchas les agradezco su aguante, a esos fieles que no abandonan, que no matan. Estamos en una posición en la que es difícil mantenerse esperanzado, pero háganlo, hagámoslo, no dejemos de cantar, que este domingo podemos volver a respirar. Matando por redes sociales no lograremos nada. Chaqueteros, quédense en casa, porque a ustedes no los necesitamos y si quieren opinar vayan a ver los entrenamientos, vean cómo funciona el trabajo diario y ¡crean! Crean que podemos llegar a esa meta.

Presidenta, quizás usted piensa que hace todo lo posible por este club, pero le pido que si no puede estar manejándolo desde Los Ángeles, dé un paso al costado. Es imposible controlar un equipo a 500 kilómetros de distancia, sin presenciar entrenamientos, sin tener contacto con los jugadores y cuerpo técnico, sin conocer las necesidades. A usted le gusta el fútbol, lo entiendo, lo ha repetido en diversas entrevistas, pero no es suficiente. No basta con sentarse en tribuna una vez a la semana y creer que esta todo bajo control. El contacto y la comunicación presencial hacen grandes cambios.

A todo el que lea, SOY AZULGRANA y moriré de esa manera, porque los colores con los que se nace no se transan y nunca se cambian ni abandonan. Muchos no entenderán este sentimiento, pero si a uno de ustedes le llega esto, sigan luchando y nunca se rindan, que nuestro equipo necesita el aguante de cada azulgrana este domingo.

Gracias a la vida por la Azulgrana y gracias papá por colocar este sentimiento en mi corazón.

TODOS JUNTOS VOLVEREMOS.

Foto: Sebastián Ruiz / enelcamarin.cl