martes, agosto 11, 2020

La opinión del hincha acerero, por Richard Vidal Vergara (@richardvidal).

Se acabó la era de Nicolás Larcamon en Huachipato tras 52 partidos dirigidos, con un 44,23% de rendimiento (dato del periodista Sergio Godoy Acosta). El ahora ex deté acerero nunca logró establecer un sistema de juego que agradara a los hinchas de la usina. Su campaña fue muy irregular. Además, él y miembros de su cuerpo técnico tuvieron varios encontrones con los fanáticos siderúrgicos.

Reconozco que en un inicio se vieron las mismas ideas futbolísticas que expresó en Antofagasta, lo cual  llenó de optimismo a la hinchada. Hasta que llegaron esas eternas 11 fechas sin ganar, lo que generó mucha tensión y lo tuvo en la cuerda floja. El equipo no jugaba bien y por ende no obtenía los resultados esperados. Desde ahí en adelante, la relación entrenador-hinchas nunca fue amena.

Dado estos números negativos, Larcamon cambió el sistema y puso a dos centrodelanteros -Parraguez y Torres-, lo cual le valió una gran suma de puntos y goles. Este buen juego le permitió establecer un récord de imbatibilidad del club (Carlos Lampe estuvo 462 minutos sin recibir gol). Permitió a Huachipato estar varias fechas en puestos de clasificación para la Copa Sudamericana. Sin embargo, en la recta final no pudo obtener los puntos necesarios para lograr el objetivo. Y esto no era novedad en su carrera como entrenador, ya que le ocurrió lo mismo con el cuadro Puma.  En ese campeonato, su ojo en los refuerzos no estuvo muy fino, ya que por su expreso pedido llegó el venezolano Charlis Ortíz, el cual debe ser uno de los peores refuerzos extranjeros que han pasado por el club.

Este año tampoco se observó un muy buen fútbol, a pesar que la campaña de local fue más que aceptable. Pero pocas veces hubo la sensación de obtener un triunfo claro en Higueras. Por otro lado, la campaña de visita fue paupérrima en un inicio, llegando al “clímax” de la confusión del entrenador, cuando puso de titular al juvenil peruano Piero Vivanco, que quizás sea un buen proyecto, pero en ese crítico momento no te iba a arreglar la magra situación. Al final la campaña de forastero se compuso al poner dos volantes de corte -Sepúlveda y Martínez-, lo que le dio equilibrio al equipo.

A su favor se puede decir que -para variar- la dirigencia le fue debilitando el plantel (la salida de Lampe no ayudó en su momento) y este año es el equipo más débil del último tiempo, pero él aceptó esas condiciones. Como local tuvo buena efectividad y como visita fue uno de los peores rendimientos de los últimos años. A pesar de esto, en números no se puede desconocer que los 19 puntos en 14 partidos de la actual campaña, son meritorios para este corto y joven plantel. Otra historia es la penosa eliminación de la Copa Chile con un rival de inferior categoría que le costó la salida del club, o quizás fue la excusa perfecta para que su empresario lo ponga como seleccionador de la Sub-20 de Chile.

En su twitter Nicolás Larcamon tiene la siguiente frase de Arrigo Sacchi, histórico entrenador del AC Milan: “La victoria queda en un libro, la belleza del juego en el recuerdo del espectador”. Puedo decir que las victorias acereras no alcanzaron ni para un libro y la belleza del juego estuvo ausente en esta era Larcamon.

Ojalá le vaya bien a Gustavo Florentín para salvarnos cuánto antes del descenso y aspirar a clasificar a una copa internacional. ¡Adelante, a triunfar!

Foto: huachipatofc.cl