Por Rodrigo Molina (@Rodmol7)

Son las 14:20 horas del viernes 16 de julio. El mundo católico festeja a la Virgen del Carmen y es un fin de semana largo. Los hinchas de Santiago Wanderers, hace dos horas estaban esperanzados en un nuevo comienzo, después del párale por la Copa América; Sin embargo, al igual que otros nueve partidos (incluyendo la Copa Chile), la amargura inunda sus labios. Una nueva derrota marca este horrible 2021 para el cuadro caturro, el más antiguo, el señero del fútbol de nuestro país, el cual parece estar cayendo por un abismo sin fondo.

Durante estos últimos diez años, Wanderers ha tenido grandes logros como tristes tropezones. En el Apertura del 2014, estuvo disputándole palmo a palmo el título a los dos grandes, y solo por un punto tuvo que conformarse con el subcampeonato (El Campeón fue Universidad de Chile), mientras que en el 2017 obtuvo la Copa Chile tras derrotar a la U por 3-1, y al año siguiente, 2018, perdieron la final de la Supercopa ante Colo-Colo (0-3). Sin embargo, la vida muchas veces nos muestra las dos caras, porque en el mismo 2017, los caturros descendieron de categoría. Estuvieron dos temporadas en Primera División B y pasaron a la historia como el primer equipo de la divisional en participar en la Copa Libertadores durante el 2018, y al año siguiente, 2019, con Miguel Ramírez al mando técnico, lograron campeonar y volver nuevamente a la máxima categoría, a pesar de que en un primer momento, su ascenso estuvo en duda por el tema del Estallido Social y porque, en un inicio, el Consejo de Presidentes, por la razón antes señalada, había decidido que no hubiesen ascensos ni descensos, decisión que se revirtió por presión del SIFUP. Fueron años de transición, que marcaron la salida de Jorge Lafrentz de la Presidencia de la SADP, y el ascenso de Rafael González Camus en la testera. En el 2020, nuevamente con “Cheíto” como DT, tuvieron una actuación regular, finalizando en el 10° lugar del Torneo.

Entonces, ¿cuándo comenzó la debacle que tiene a Wanderers sumido en lo más profundo?

Muchos creen que la caída sin freno de los caturros comenzó a inicios de este año. Sin embargo, a juicio personal, esta situación comenzó en el 2019 con la salida de Nicolás Ibáñez de la S.A. que administra Santiago Wanderers. Ibáñez, anterior dueño de los Hipermercados Líder,  estuvo nueve años como principal sustentador de Wanderers a través de la Fundación Futuro de Valparaíso. El empresario justificó su salida del directorio de Wanderers argumentando que “Como Fundación Futuro de Valparaíso no hemos logrado promover las condiciones para desarrollar un emprendimiento social, de la envergadura de Santiago Wanderers, en la comuna de Valparaíso. Nuestros esfuerzos, quizás con razón, no han sido valorados. Reconocemos nuestro fracaso en tratar de levantar a Santiago Wanderers. Estamos seguros de que en manos más expertas el Club podrá tener una buena opción para llegar lejos”. Ibáñez no solo era un miembro del Directorio de la S.A caturra, era un verdadero mecenas, un colaborador que participaba activamente y quien realizaba el principal aporte económico a la institución wanderina. En algo se equivocó Ibáñez con su salida, las manos expertas nunca llegaron.

A principios de este año, en febrero, se anunció la salida de Miguel Ramírez de Wanderers. ¿Los motivos?, se le había comunicado al estratega caturro que no habían recursos para potenciar al Plantel y volverlo más competitivo, el cual era el principal objetivo de Ramírez para continuar al mando de su dirección técnica. “Lo principal era potenciar el equipo, nos íbamos a restringir en los refuerzos. Así que consideré que era mejor que otro entrenador viniera y desarrollara ese trabajo que quería el club. Yo creo que este equipo esta para competir, pero debe potenciarse y para la dirigencia eso no es prioridad. Los objetivos del club iban en distinta dirección con los del cuerpo técnico” “, señalaba Cheíto en un matutino de Valparaíso. Ramírez, quien salvó del descenso a Segunda a Wanderers el 2018, y logró ascender en el 2019, no iba a ser el único que abandonaría el barco. Se irían elementos importantes como Ezequiel Luna, el baluarte defensivo caturro y uno de los últimos ídolos de la afición wanderina; Carlos Rotondi, hoy figura en Defensa y Justicia, equipo revelación de Argentina y Campeón de la última edición de la Copa Sudamericana; Enzo Gutiérrez, ahora titular y goleador de Universitario de Perú; más las salidas de buenos jugadores como Bernardo Cerezo (Ñublense), Matías Fernández Cordero (Unión La Calera), Juan Pablo Miño (Deportes Iquique), más el préstamo de Gustavo Lanaro a San Luis, y la salida anticipada de Ronnie Fernández quien volvió al fútbol de Arabia Saudita. Con excepción de Lanaro, todos ellos son titulares en sus nuevos equipos, o son considerados permanentemente en sus equipos, mientras que Luna está cerca del retiro, a pesar de sonar en Deportes Concepción a principios de temporada.

¿Cuáles serían los factores que tienen hundido a Santiago Wanderers en el fondo de la tabla, con solo 1 punto en 10 partidos jugados?

1-. AUSENCIA DE UN PROYECTO TÉCNICO.

Estamos en el mes de Julio, y ya son cuatro los directores técnicos que han asumido la dirección técnica del cuadro caturro. La temporada comenzó con Ronald Fuentes en la banca, quien aceptó las nuevas condiciones impuestas por la dirigencia wanderina, es decir, un equipo escasamente reforzado y con la intención de darle prioridad a jugadores de la cantera. Fuentes no consiguió punto alguno, seis partidos dirigidos con seis derrotas, y nunca logró proyectar en el campo de juego su idea futbolística, a pesar de que dio oportunidades a jugadores jóvenes. Posteriormente, estuvo Víctor Rivero, quien consiguió el único punto hasta el momento logrado por Wanderers (empate 0-0 ante O’higgins), dirigiendo cuatro partidos (uno en Copa Chile, derrota por la mínima ante Concepción como local), en donde el cuadro caturro no marcó ningún gol, evidenciando una sequía ofensiva y una falta de claridad lamentable. A la salida de Rivero, asumió en forma interina Moisés Villarroel, quien dirigió a los caturros un solo partido, el empate 1-1 ante Concepción en Collao, en el partido de vuelta por su llave en Copa Chile, y que marcó la eliminación wanderina ante un equipo de Segunda División. Actualmente, está dirigiendo Emiliano Astorga, quien tiene la misión, al parecer única y exclusiva, de salvar del descenso a los caturros, comenzando con el pie izquierdo con la derrota de este viernes ante Antofagasta en el Calvo y Bascuñán. “Estoy contento con el retorno a Santiago Wanderers, creo que hemos llegado con una misión súper importante para nosotros y el club. En la posición que está el equipo, tenemos la convicción de que con la gente que hay podemos sacarlos de abajo. Esperamos realizar una buena labor”, señalaba en su momento Astorga al medio encancha.cl.

2-. LESIONES CONTÍNUAS.

Causaba escozor notar que en cada fin de semana, Wanderers no podía mantener un once titular que fuese, aunque sea, medianamente competitivo. Hubo un momento en que hubo hasta ocho ausencias por lesión en el cuadro caturro, y las ocho tenían una misma causal: Desgarro Muscular. Estas lesiones afectaban, principalmente, a quienes son llamados como los soportes principales en la formación titular de Wanderers, sufriendo sendas lesiones Sebastián Ubilla, José Manuel Ajá, Néstor Canelón, Marco Medel, Diego Vallejos, Francisco Alarcón, entre otros. Hay jugadores que aún no logran recuperarse, como Ubilla, y otros juegan a media máquina, como Medel que ha estado sucinto a lesionarse muy recurrentemente este año. Si mal no recordamos, ante Concepción, en la llave por Copa Chile, Canelón ingresó en el Segundo Tiempo y se desgarró a los pocos minutos en el partido de ida, Alarcón se desgarró en la última parte del Segundo Tiempo en Collao, y Medel jugó notoriamente a media máquina, siendo nulo aporte en el partido de vuelta. Sin duda que existe un déficit en la preparación física, ya que Wanderers no es capaz de resistir los 90 minutos, el agotamiento físico es notorio y por ende, los riesgos de lesiones aumentan con el correr de los minutos. Aquello pudimos apreciarlo en las derrotas ante Unión La Calera y Ñublense, por ejemplo, jugando de local en Playa Ancha, donde el equipo no tuvo capacidad de reacción ni ofensiva para contrarrestar la situación adversa que se estaba dando.

3-. ¿REFUERZOS?

Sin lugar a dudas que las incorporaciones que han arribado este año a Santiago Wanderers no han dado el ancho. Cinco han sido los refuerzos que han llegado, más dos retornos desde otros clubes donde estaban a préstamo. Entre los jugadores que han llegado este año a Wanderers, el que más ha sido criticado es el delantero uruguayo Maicol Cabrera, proveniente desde Cerro, de la segunda división charrúa. Es a todas luces un jugador rústico, con escasa movilidad, con carencias técnicas y nulo desdoblamiento. Ha jugado 10 partidos, 9 por el Torneo Nacional y 1 por Copa Chile, 7 como titular, fue expulsado ante Concepción por el puñete al Arcángel Vargas y ¡no ha marcado un mísero gol!, fallando incluso un penal ante Antofagasta. En su carrera ha marcado 14 goles, todos en el fútbol uruguayo, pero fracasó en el Torneo de Ascenso del Fútbol Mexicano, donde su sequía goleadora se hizo evidente en el Tampico Madero. No se sabe quien pudo visar su contratación. José Manuel Ajá, defensa central uruguayo, llegó proveniente desde el Minnesota United de Estados Unidos, con la misión de hacer olvidar a Ezequiel Luna, pero sus actuaciones han distado de lo esperado, con problemas de timing en los cruces y de anticipación, lo cual ha involucrado incluso penales en contra. En Unión Española tuvo una actuación solo regular, y muchos hinchas hispanos aún doblan las cejas cuando recuerdan aquella dupla con el colombiano Palomeque. Byron Bustamante fue una de las mejores figuras del Torneo 2020 de Primera B, y su nombre fue incluso sondeado en algún momento por Colo-Colo; sin embargo, ha jugado 9 partidos, pero solo 2 como titular, y siendo considerado solamente en los últimos minutos. Dentro de un plantel débil, su aporte ha sido escaso. Diego Vallejos recién vino a jugar su quinto partido en diez fechas, no ha marcado goles y ha estado la mayor parte del tiempo lesionado. Desde su salida de Palestino que no ha cuajado titularidad, tampoco tuvo un buen presente en Coquimbo, y su aporte en estas diez fechas ha sido nulo en ofensiva. Felipe Alvarado y Aldrix Jara provienen desde la Segunda División, donde exhibieron buenas performances tanto en Colina como en Recoleta, respectivamente. Lamentablemente para ellos y sus capacidades, la Primera División tiene otras exigencias y ellos hasta el momento no han respondido. Alvarado hace cuatro fechas que no juega, y Jara ha sido titular en 2 partidos de 9 que ha jugado, ha marcado un gol, pero también fue expulsado en una oportunidad. Por último está el lateral izquierdo uruguayo Facundo Kidd, a mi juicio el más destacado de los refuerzos, ha sido titular desde la sexta fecha y ha evidenciado algo de regularidad y se ha destacado por su empeño en el campo de juego, pero a pesar de esto, no es tan determinante para lo que necesita ahora Wanderers. Es un trabajador que hace bien su pega, pero no tiene el poder para sacar a los caturros del abismo.

4- LOS JUVENILES NO HAN DADO EL ANCHO.

Junto con Huachipato, Santiago Wanderers ha sido uno de los equipos que más jugadores sub 21 ha hecho jugar tanto en el Torneo Nacional como en la Copa Chile. Sin embargo, ninguno de ellos se ha consolidado en la titularidad ni ha sido hasta el momento un jugador determinante ni llamado a encauzar el rumbo en caída que ha tenido el cuadro wanderino hasta el momento. Jugadores que han tenido su oportunidad en la titularidad como William Gama o Gabriel Rojas que no han logrado afianzarse, otros que ingresan como titulares como Víctor Espinoza que después no son considerados, otros que prometen, pero que aún no cumplen, como Alexis Valencia, Axel Herrera o Jason León, y algunos como Martín Villarroel, que es quien mejor se ha desempeñado, pero que debe trabajar más el tema del timing y la anticipación. Los juveniles que jugaron por Copa Chile, como Guajardo, Cepeda o Cartagena, no dieron el ancho y literalmente devolvieron la camiseta. Históricamente, Wanderers es uno de las instituciones que mejor trabaja con su semillero futbolístico, pero en esta situación de crisis, apostar por los jóvenes es poner todas las fichas en el casillo hacia un solo color. El riesgo es demasiado alto.

5-. ¿LE HICIERON LA CAMA A VÍCTOR RIVERO?

En un matutino de la ciudad de Valparaíso, se dio a conocer la noticia de que al DT Víctor Rivero le habrían “hecho la cama”, es decir, actuar a sus espaldas para perjudicarlo, en una clara acción desleal y que dista absolutamente de lo ético. Se dijo en un principio que Rivero había llegado a un acuerdo con la dirigencia wanderina para su salida, la cual, según algunos medios, se habría esgrimido a raíz de la falta de recursos para traer los refuerzos que el ex DT de Cobreloa necesitaba para salir del fondo. Sin embargo, aquel matutino señaló que entre Rivero y algunos referentes del plantel, en especial, con el portero Mauricio Viana, no existía una buena relación. El problema surgió debido a que Rivero deseaba aumentar las horas de entrenamiento y preparación física y táctica como un elemento necesario para poder salir de la difícil situación, algo que algunos jugadores considerados referentes del plantel, como Alarcón, Medel y el mismo Viana, no estaban de acuerdo, por lo cual habrían hablado con el presidente de la institución, Rafael González, para pedir su salida, con lo cual el tema de la no llegada de los refuerzos pasaba a ser una causa totalmente secundaria. Se dijo igualmente que Viana y otros jugadores no perdonaban algunas declaraciones que Rivero esgrimió en contra de Wanderers cuando era técnico de Cobreloa, ni tampoco la identificación que tenía Rivero con Everton, el archirival viñamarino, a pesar de que el mismo técnico había señalado en otro medio que “para mí, dirigir a Wanderers es un sueño”.

¿Le hicieron la cama a Rivero? No lo sabemos en realidad, pero esta situación cuestiona el verdadero significado de lo que es ser un referente, es decir, un líder positivo que conduzca a un grupo hacia el beneficio colectivo, que enfrente las injusticias y los problemas que surjan con altura de miras, inteligencia y que tenga capacidad de negociación y diálogo. Un referente no debe actuar como un “mala leche”, ni en forma egoísta o buscando la satisfacción personal, ni mucho menos buscar el conflicto o deseando dejar sin trabajo a un laburante. Una situación grave que afectó en su momento el estado de crisis en Wanderers, una palada más para la sepultura.

6-. FÚTBOL FEMENINO, OTRO DRAMA.

La crisis institucional y deportiva no solo se extiende a un equipo de Primera División que marcha con un solo punto en la tabla de posiciones, y a un Fútbol Joven que no puede competir hasta el momento. El fútbol femenino wanderino no escapa a esta nefasta realidad, y es, hasta el momento, el equipo colista de su grupo, con serias posibilidades de descender de categoría. Es un equipo que corre mucho, todo el partido, pero que no juega a nada, y recién el fin de semana pasado sumó su primer punto, en parte gracias a la destacada actuación de su portera Constanza Muñoz, principal responsable del empate sin goles ante el cuadro femenino de la U. de Concepción. He tenido la oportunidad de ver muchos de sus partidos, y en las transmisiones de los mismos los comentaristas han hecho hincapié en no saber a qué juega el DT Felipe Reyes. No existe organización de juego, se apuesta a un fútbol físico, al pelotazo en profundidad, muchas veces sin destino, no hay plena seguridad defensiva y existe orfandad en lo ofensivo, es un equipo muy abierto y muy separado en sus líneas, y se desperdicia el talento de algunas jugadoras como Bárbara Quezada, por ejemplo. Sinceramente, no se ve por donde puedan salir del último lugar, y este fin de semana tienen un partido decisivo ante el equipo femenino de Deportes Puerto Montt, quien va en penúltimo lugar en su grupo. Si pierden las Decanas, no creo que haya salvación.

En el 2016, David Pizarro selló su salida de Santiago Wanderers. En su momento, el “Fantasista” señaló que se sentía traicionado. “Hubo gente que me hizo muy mal en mi llegada a Wanderers. Me hicieron pasar como un jugador acabado y lo sentí como una falta de respeto. Y me dolió mucho, terminé apuñalado entero”. En su momento, Pizarro quiso aportar económicamente a la institución, para hacer crecer al equipo, para ayudar a las divisiones inferiores y construir un nuevo gimnasio. Sin embargo, al enfrentarse con la dirigencia wanderina ya anticipó lo que sucedería cinco años después, que Wanderers caería en un pozo sin agua, muy profundo, del cual le costaría mucho salir. No hay recursos económicos, hay malos resultados en todas sus divisiones, el Fútbol Joven recién comenzaría a trabajar post pandemia, la posibilidad de refuerzos se centraría en que volviesen viejos estandartes como Carlitos Muñoz, jugadores que juegan en la B como Felipe Flores, o jugadores que vistieron la verde como Javier Parraguez, pero ninguno de ellos vive un presente brillante como para pensar en que serán la salvación de los caturros.

¿Qué tiene hoy Wanderers a qué aferrarse? El hermoso complejo deportivo de Mantagua es su principal bien, y esperamos todos que no se llegue a vender o a abandonar; y el otro tesoro que tienen los wanderinos es Daniel González, defensa central que es el único jugador exportable que tiene el Decano, y que ha adquirido experiencia como seleccionado nacional, a pesar de sus jóvenes 19 años.

¿Podrá salir Santiago Wanderers de esta crisis? Hoy por hoy, no se ve por donde. Está muy cerca de volverse una crisis terminal. Valparaíso, el puerto principal, su gente, su hinchada, no se merece esto.

FUENTES.

es.wikipedia.org/wiki/Club_de_Deportes_Santiago_Wanderers

www.elperiscopio.cl

www.encancha.cl

www.redgol.cl

www.t13.cl

Diario El Mercurio de Valparaíso.

 

 

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