Santiago Wanderers y Cobresal perdieron la categoría en estas dos últimas fechas del Torneo 2021. Ambas ramas femeninas tendrán que disputar la Primera B Femenina en el 2022, con un dejo de incertidumbre acerca de su continuidad y de estar involucradas el próximo año en un campeonato que será muy competitivo y que no dejará nada al azar en su disputa.

Por Rodrigo Molina (@Rodmol7)

Descender de categoría es lo peor que puede suceder en el mundo del fútbol. Es la nefasta consecuencia de un proceso que involucra desde una mala gestión directiva hasta una errada conformación de un plantel, pasando en medio errores en lo deportivo y en lo dirigencial. Junto con aquello, descender involucra un aspecto importante a considerar en cuanto a lo anímico y lo psicológico, ya que provoca una mezcla de frustración con sentimientos como la tristeza, la rabia y la incredulidad, aparte que tu plusvalía como futbolista desciende, y tus opciones en el mercado comienzan a acortarse, salvo que hayas realizado una campaña en lo individual un poco más destacada que el resto.

Realizando un análisis en frío, e hilando un poco más fino, los descensos de caturras y mineras responden a procesos muy diferentes. El descenso de Wanderers es una triste consecuencia de una gestión dirigencial que llevó a la institución porteña en una crisis galopante en todas sus áreas, mientras el descenso de las cobresalinas responde a un proceso diferente, más cerca de una sucesión de malas decisiones en lo futbolístico y, derechamente, un trabajo deficiente en algunas áreas que giran en torno a la puesta a punto de su plantel.

Esta es una mirada que intenta percibir las razones de porque ambas ramas femeninas no pudieron mantenerse en la división más alta del Fútbol Femenino Chileno.

SANTIAGO WANDERERS. EL FRUTO AMARGO DE UNA CRISIS TERMINAL.

Hasta antes del retorno de Reinaldo Sánchez a la testera caturra, Wanderers estaba viviendo la peor crisis que se daba en el fútbol chileno desde Ñublense en 1981. Un equipo masculino que solo tenía 2 puntos en 16 partidos, y que aquel descalabro se trasladaba a otras ramas, como el cuadro femenino que solo había conseguido dos empates en dos ruedas. Las nefastas decisiones de la Sociedad Anónima, encabezada por su presidente Rafael González Camus, que giraban en torno a la necesidad de una austeridad que no coincide con la realidad de una competencia cada vez más dura y exigente, afectaban de sobre manera a todo el entorno deportivo caturro. González Camus enfocaba su mirada dirigente en el aspecto económico, en el cuidado de las arcas de la institución porteña, sin importar que incluso se hayan terminado algunas ramas como el Futsal, que le había tributado éxitos en lo inmediato titulándose como Campeón en el 2020. El ex presidente wanderino apuntaba a “la necesidad de una inversión en aquellas áreas que le podrían tributar réditos y ganancias a la institución, y generar recursos”, dejando en claro que el fútbol femenino no estaba dentro de los intereses de la cúpula porteña. El plantel no entrenaba en Mantagua, se les dio una asignación económica por transporte que era una miseria y que, además, tenía que repartirse entre un grupo de más de 20 jugadoras, las cuales más encima tenían que arrendar un campo deportivo para poder entrenar. Al finalizar el partido ante La Serena (empate 1-1) que decretó el descenso de las decanas, la capitana Yamila Pérez declaraba que este descenso “era el resultado de la diferencia entre un equipo donde no existía una preocupación por profesionalizarlo y darle las garantías necesarias para competir, y otros donde aquellas si existen”. Recordemos que hace unos meses, un periodista de la Universidad de Viña del Mar, Diego Mora, realizó un reportaje donde se mostraba la cruda realidad de las jugadoras wanderinas, su enorme sacrificio y esfuerzo para entrenar y jugar, y el tener que desdoblarse entre su deseo de convertirse en futbolista de elite y su necesidad de laborar para poder sustentar aquel deseo.

En lo futbolístico, el anterior Director Técnico, Felipe Reyes, conformó un verdadero equipo de atletas, de gran condición física, fibrosas, con el peso idóneo para competir, que podía correr todo el partido con gran resistencia. Sin embargo, Reyes no manejaba una táctica fija en el campo de juego y jamás pudo desarrollar una idea futbolística que le permitiese superar a sus rivales. Wanderers jugaba al pelotazo sin destino, sus líneas estaban más que separadas, la defensa se saltaba al mediocampo y vamos dando pases a cualquier parte, donde Mary Valencia corría sin destino, Yamila Pérez hacía esfuerzos por desbordar por su banda y generar peligro, Bárbara Quezada no podía armar juego porque no le cedían el balón, y aparecía Karen González en ataque en forma intermitente, más por voluntad personal que por juego asociado. Junto con aquello, tanto la defensa como el mediocampo cuando perdían el balón tenían que recurrir a la pierna fuerte, y se vieron siempre superadas por equipos que apostaban tanto al contragolpe como al ataque asociado. El juego colectivo de las rivales superaba constantemente al déficit que mostraban las caturras en cuanto a aspectos defensivos como la marca, la presión y la anticipación. Reyes terminó por renunciar logrando solo un punto en 8 partidos, más por la extraordinaria actuación de la portera Constanza Muñoz ante la Ude Conce, que por un mérito grupal.

La asunción en la dirección técnica del profesor Víctor Rodo le dio algunos frutos positivos a las caturras. Rodo logró darle una idea futbolística y un ordenamiento a la oncena decana, con dos líneas de cuatro claramente delineadas, con mayor concentración en cuanto a aspectos defensivos, sin incurrir en la necesidad de la pierna fuerte, con un juego asociado más hilvanado, jugando a ras de piso y abandonando progresivamente el pelotazo sin destino, apostando más por las bandas que por el centro (desapareció Quezada de las nóminas), y sacándole réditos a jugadoras como Valencia, que comenzaban a mostrar mayores virtudes en el campo de juego. Mary, que no había mostrado casi nada con Reyes y que incluso había cometido un autogol y que no era considerada en la oncena titular por algunas fechas, comenzó a se desequilibrante en el aspecto ofensivo, dándole un sentido a su velocidad constante, mejorando su desborde y su dominio del balón, e incluso marcando un gol.

Ante La Serena, las caturras hicieron un gran partido, con una defensa sólida y bien parada, en que tanto Annette Ormeño como Catalina Vásquez se impusieron a las delanteras granates, donde existió gran asociación entre mediocampo y ofensiva, donde se apostó al remate de distancia y al descuelgue continuo de las laterales, y por sobre todo, hubo una motivación de grupo con un objetivo en común, que era salvarse del descenso, era matar o morir. Hasta Catalina Boye, que había tenido más tarjetas amarillas que ocasiones de gol en los 12 partidos anteriores, se generó un par de llegadas con peligro. Sin embargo, una sola desconcentración permitió el empate serenense que, sumado a la falta de finiquito, determinó la igualdad que mandó a las wanderinas a la B.

Nos da la sensación de que si el proceso del profesor Rodo se mantiene, el sueño de retornar a la Primera División puede darse más temprano que tarde. Sin embargo, existe en algunos hinchas y apoderados el temor de que no exista el debido apoyo de don Reinaldo Sánchez hacia la rama femenina, algo que esperamos que no acontezca. Lejano quedaba aquel Clausura 2013 en donde Wanderers le jugó de igual a igual al poderoso Colo-Colo y disputó la final cayendo en los dos partidos de ida y vuelta, con la dirección técnica de Jaime Zapata y jugadoras como la portera Joanna Osorio, la paraguaya Rebeca Fernández y la goleadora Sandra Burgos.

COBRESAL. UNA SUCESIÓN DE MALAS DECISIONES FUTBOLÍSTICAS.

A diferencia de las wanderinas, cuyo descenso obedeció más a una negativa gestión dirigencial, el proceso que conllevó la pérdida de categoría de las cobresalinas fue totalmente diferente. Cobresal se fue a jugar a Puente Alto, respondiendo a un convenio deportivo con la ilustre municipalidad de dicha comuna, con mucho énfasis en lo social. A pesar de tener diferencias políticas con el Sr. Alcalde, Germán Codina, debo reconocer con hidalguía que se ha realizado una gran gestión en la parte deportiva, en donde se realizan variadas actividades incluyendo zonas de condición socioeconómica bajas y de exclusión, en donde se pretenden capturar deportistas con pocos recursos para brindarles la ayuda necesaria para que puedan desarrollarse a nivel competitivo. El convenio entre la alcaldía puentealtina y el club deportivo minero apuntaba hacia aquella dirección, ya que para don Germán Codina era motivo de orgullo tener un equipo profesional femenino en su comuna. Cobresal tuvo facilidades para entrenar y disputar sus partidos en un complejo deportivo de lujo, como lo es el Amador Donoso Rodríguez. La identificación de la rama femenina de Cobresal con la comuna de Puente Alto comenzaba a cimentarse como si fuera una verdadera selección femenina de la capital de la Provincia Cordillera, con más relación con la Corporación de Deportes que con la propia institución representativa del campamento minero de El Salvador.

Si uno vislumbra la conformación del plantel femenino cobresalino, podemos determinar que, en nombres, tenía más figuración que Deportes Temuco, con jugadoras de mucha experiencia en la divisional como la defensa Paloma Bermúdez, con pasos en la U.de Chile y Audax Italiano, la lateral Claudia Retamal, ex capitana de San Marcos de Arica, la polifuncional Daniela Muñoz, ex U.de Chile y Palestino, la goleadora Nicole Monrroy, con pasos en Colo-Colo y U.Católica, la volante de contención Belén Ormeño, ex U.de Chile, las ex audinas Leslie Alarcón y Mariana García (mexicana esta última), la veloz Paulina Lara, la Pulga, ex gran figura a nivel sub-17 en Colo-Colo, y el retorno de la pintanina Aracelly Tapia, además de algunas jugadoras de calidad interesante como la portera Francisca Muñoz, Pía Jofré, Ivett Campos, Julia Jorquera, Nicole Lazo y Andrea Riquelme. A primeras luces, un equipo experimentado que podía dar garantías al sueño de una posible clasificación a Cuartos de Final.

Entonces, ¿Qué pasó?, ¿porqué este equipo descendió?

Primero que todo, hubo un déficit a nivel de dirección técnica. A principios de temporada estuvo David Ríos como DT, quien nunca pudo sacarle beneficios a su plantel, obteniendo solo un triunfo y seis derrotas, con solo tres puntos contra uno que tenía Temuco. En su reemplazo llegó la DT Mónica Ledezma, que comenzó bien su labor sacando un empate 2-2 en su visita a Temuco, su rival directo por no descender. Sin embargo, en algunos partidos no supo manejar resultados y terminó inclinándose ante sus rivales; ante Audax iba ganando 1-0 y terminó perdiendo 1-2; ante Everton iba empatando 1-1 con la mitad del segundo tiempo ya transcurrido y terminó perdiendo 1-4; o cuando estuvo en ventaja ante Antofagasta y terminó perdiendo 2-3, mientras que en la segunda rueda, Deportes Temuco obtenía resultados positivos tras vencer a Audax como visita (0-1) y ante Everton como local (3-1), y sacándole un empate a la UC en el Germán Becker (0-0).

En aquel partido ante Antofagasta, la banca técnica cometió errores manifiestos. Estaba manejando el partido y atacando de contragolpe. Sin embargo, Ledezma sacó a Aracelly Tapia, la jugadora más peligrosa en ataque y que causaba estragos en la defensa antofagastina, y sacó a Julia Jorquera, quien estaba manejando los tiempos en el mediocampo minero y generando ocasiones de gol. Más aún, la volante que ingresó, Marilyn Villegas cometió dos errores que repercutieron en dos goles antofagastinos.

A esto hay que sumar que hubo un déficit en cuanto a preparación física se refiere. Cobresal fue un equipo que no resistía más allá de 60 minutos, y ya a partir del minuto 61 comenzaba a resentirse y a ser víctimas del cansancio. No había resistencia física para durar los 90 minutos, además que habían jugadoras que no estaban bien trabajadas en cuanto a su peso. Cobresal entonces pasaba a ser un equipo lento y sin ritmo en el último tercio del partido, lo cual les hacía ser vulnerables ante rivales con mayor dinámica y velocidad, y que sabían sacar beneficios a partir de una mejor preparación física.

Recién en el último partido como local, ante la UC, Cobresal pudo plantear el partido indicado, marcando un gol en los primeros minutos del encuentro (Monrroy, a los 3’), achicando el campo de juego con dos líneas de cuatro bien definidas y apostando al contragolpe, logrando anular a las cruzadas que se vieron impotentes bajo el calor puentealtino. Sin embargo, las cupríferas no contaban con que Temuco daba la sorpresa e iba a derrotar al novel cuadro de Everton. Tal vez si hubiese planteado de la misma manera sus otros partidos como local, el destino de Cobresal hubiese sido diferente. Es de esperar que el convenio con Puente Alto se mantenga, a pesar de haber bajado a la Primera B Femenina, y que aquel trabajo identificatorio con la comuna se mantenga en beneficio de un grupo de jugadoras con hambre de revancha.

Un amigo me dijo que el descenso tanto de Wanderers como de Cobresal se veía venir. Lo mismo escuche al respecto a la periodista Valentina Nazar. Si uno mira hacia atrás, en el 2020, Cobresal salió penúltima en su grupo con solo 3 puntos en 7 partidos, pero Wanderers salió 4° con 13 puntos y llegó a Cuartos de Final. Ya en el 2019 ambos clubes vivieron una mala campaña en lo futbolístico; Cobresal salió última con 0 puntos en 21 partidos, mientras que Wanderers finalizó penúltima con 15 puntos en 21 partidos (recordemos que el campeonato no finalizó debido al Estallido Social), y en el 2018, Wanderers finalizó 9° en el Grupo Centro, con 20 puntos en 22 partidos, mientras que Cobresal finalizó 4° en el Grupo Sur, con 23 puntos en 15 partidos (En aquel tiempo, Cobresal jugaba en Las Cabras, Región de O’higgins).

El fantasma del descenso todavía está revoloteando. Aún queda un tercer equipo que deberá descender a la B Femenina. Deportes La Serena y Deportes Temuco deberán decidir, en partidos de ida y vuelta, quien se salvará de caer al precipicio, un lugar que nadie desea estar.

Foto: Gentileza de eseaene.cl

Fuentes.

https://es.wikipedia.org/wiki/Primera_División_de_Fútbol_Femenino_2021_(Chile)

www.contragolpe.cl

Reportaje “Las Últimas en Salir”, de Diego Mora. Universidad de Viña del Mar. https://www.youtube.com/watch?v=LAry89Ya1KM

https://www.alairelibre.cl/noticias/deportes/futbol/futbol-femenino/la-crisis-de-santiago-wanderers-tambien-alcanzo-a-la-rama-femenina-con/2021-09-04/195930.html

https://cdcobresal.cl/cobresal-femenino-2021-con-todo-mineras/