El conjunto celeste se impuso por la mínima y venció a Santiago Wandereres ante siete mil personas en El Teniente. Con esto, los dirigidos por Cristian Arán toman la plaza de Chile 2.

Cuando el reloj marcaba las 16:00 horas, Julio Bascuñán dio el pitazo inicial a esta final de liguilla para clasificar a Copa Sudamericana. El conjunto de O’Higgins de Rancagua formó de esta manera: Carranza; Torrealba, San Juan, Osorio, Barriga; Acevedo, Márquez; Fernández; Lezcano, Calandria y Sosa. Mientras que los dirigidos por Alfredo Arias salían con esta oncena: Viana; García, Prieto, López; Schultz, Soto, Cuadra, Opazo; Ramos, Muñoz y Fernández.

Sin acciones peligrosas los primeros minutos, llega un corner al minuto 10 de Ramón Fernández que Calandria logra conectar el balón con un cabezazo, da en el palo y le queda a boca de jarro a Albert Acevedo, quien solo tenía que tocarla para convertir el primero y a la larga el único gol del partido. Las 7.241 personas celebraban en el estadio El Teniente.

Después del gol, el partido se mantuvo en su tónica: pasividad y aburrimiento. A los 45’+3, el juez del partido da fin al primer tiempo que no tuvo nada más que el gol de Acevedo. Para los bostezos, al igual que el partido de ida en Valparaíso.

Desde el primer minuto del complemento se notó un cambio en la actitud de ambas escuadras. Las dos fueron a buscar la posible clasificación a Copa Sudamericana.

El empuje, la garra y los huevos fueron la tónica del segundo tiempo. Santiago Wanderers buscaba su opción, mientras que O’Higgins rezaba por una genialidad de Fernández o un balón que le quedara al solitario Calandria.

Así se mantuvo el marcador los últimos 45’ del partido. Podemos mencionar a Carranza como una de las figuras, ya que estuvo muy seguro como todo el torneo. Muñoz, Ramos y Fernández fueron los que más probaron las manos del meta argentino.

Cuando ya se cumplían 95’ del partido, el juez Julio Bascuñán decide dar el fin al partido y sellar la clasificación del “Ohi Ohi” a Copa Sudamericana. Acompañará a Universidad Católica, Palestino y Universidad de Concepción.

Los jugadores celebraban en la cancha, pero uno de ellos vivía sus últimos minutos como futbolista. Con un tradicional “manteo” fue despedido Roberto “Beto” González, arquero que vivió 13 años de su carrera en el conjunto celeste. Este fin de semana cuelga sus guantes en el club de sus amores.

 

Foto: generaciondeportiva.cl