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FÚTBOL FEMENINO

Fútbol Femenino Chileno y Futbolistas Transgénero: Una Realidad aún no Presente (primera parte)

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Por Rodrigo Molina (@Rodmol7)

La Transexualidad se define como la adquisición por parte de una persona, de las características físicas de las personas del sexo contrario, ya sea mediante un tratamiento hormonal o un tratamiento quirúrgico. Las personas transexuales poseen una identidad de género que no coincide con su sexo y desean hacer una transición permanente al sexo con el que se identifican. Sin embargo, esta condición ha evolucionado hacia lo que es una opción de vida, surgiendo lo que es una identidad de género o una expresión del mismo, lo cual les permite ser personas genuinas, auténticas y cómodas con su apariencia externa, logrando una congruencia con su elección de vivir su vida, más cercana a una identidad que a una orientación sexual. Es por todos estos aspectos que hoy se prefiere hablar de personas Transgénero, aquellas que tienen conciencia propia de identificarse y sentir pertenencia a un sexo.

Desde los albores de la historia han existido estas opciones de vida, y su visibilidad hoy en día es más aceptada, aunque sigue siendo estigmatizada y discriminada en muchos lugares del mundo. Desde el Antiguo Egipto, que muchas sociedades han aceptado la transexualidad como un don divino, lo cual se expresa en ámbitos como el arte y la religión. La cultura grecorromana, por ejemplo, era capaz de ensalzar a aquellas almas identificadas con un tipo de sexualidad, pero que estaban encerradas en un cuerpo diferente, y muchos mitos y leyendas aludían a modelos masculinos y femeninos normalizados hacia conductas o atuendos del género opuesto, lo cual era aceptado y valorado. Sin embargo, la influencia de la iglesia católica, acrecentada en los tiempos de la Edad Media, persiguió en forma permanente a las personas trans que solo querían sentirse identificadas con su identidad de género, no solamente oponiéndose a su elección de vida, sino llegando a asociarlas con acusaciones de brujería, como en el caso de Juana de Arco, que, a pesar de liberar a los franceses del yugo inglés en la Guerra de los Cien Años, fue martirizada solo porque vestía y actuaba como un hombre. La tristemente célebre Inquisición, tribunal utilizado por la iglesia católica para mantener los valores, virtudes y buenas costumbres cristianas a través de la supresión de la herejía, cobró miles de vidas de personas inocentes que fueron perseguidas, torturadas y asesinadas después de ser condenadas por graves e injustas acusaciones de sodomía, bestialismo o judaización.

Con el surgimiento del Renacimiento y del Barroco, se volvió a ensalzar el tema de la transexualidad como algo normal a través de sus diversas expresiones artísticas. El pensamiento renacentista aceptaba la transición de un sexo a otro en cuanto a ensalzar la belleza del cuerpo humano, a pesar de que la nefasta influencia de la Iglesia Católica y del naciente protestantismo aún permanecía con fuerza.

Con la llegada de los europeos a América, se pudo vislumbrar en diversas sociedades indígenas que la preferencia para poder desarrollar labores consideradas femeninas o masculinas no estaba establecida por la identidad sexual del individuo, es decir, un hombre podía realizar labores femeninas, como así también una mujer podía realizar labores masculinas, como en el caso de la cultura Kawashkar (alacalufe), en donde la mujer realizaba labores de pesca y recolección de mariscos, mientras el hombre remaba la canoa, cocinaba y se preocupaba de mantener el fogón.

Tanto en culturas indígenas de Norteamérica, Sudamérica y en las Filipinas, se asociaba el tema de la transgeneridad con asuntos relacionados con lo místico y lo espiritual. Se documentan casos de hombres que, en su comportamiento e indumentaria, actuaban como mujeres y asumían el rol de sacerdotisas, encargándose de sus ceremonias y ritos, muchos de ellos educados en roles femeninos desde su niñez, y quienes podían vivir en pareja o apartados del grupo, tal como acontecía con los antiguos Machi en la cultura Mapuche.

Con el paso del tiempo, los casos relacionados con el tema de la identidad de género fueron sumándose, aunque mantenían la característica de no ser aceptados, discriminados y excluidos, viviendo una existencia “under” para no ser sometidos al juicio y al escarnio de una sociedad mundial a todas luces conservadora. El caso de Catalina de Erauso, la “Monja Alférez”, una mujer que se vestía y actuaba como un hombre, que sentía atracción hacia otras mujeres y que se destacó en el manejo de la espada y servir al reino de España en la colonización de América, siendo aceptado por su entorno militar y por el mismo Rey Español, en un ejemplo de la paulatina aceptación de la transgeneridad, que solo a mediados del siglo XX comenzó a tomar más fuerza en cuanto a la lucha por sus derechos, por su aceptación social y por enfrentar la discriminación y la persecución a las cuales se vieron enfrentados y enfrentadas en el tiempo.

En Chile, se tardó mucho tiempo en surgir las primeras manifestaciones en pos de la aceptación de la identidad de género y de una orientación sexual diferente. Las mal llamadas “minorías sexuales” fueron perseguidas durante décadas, e incluso tuvieron que vivir en la clandestinidad ya que los Gobiernos de turno (sobre todo los dos gobiernos de Carlos Ibáñez del Campo), recurrieron a todo su aparataje legal y a la fuerza de las armas para perseguir a homosexuales, lesbianas y transexuales.

En 1970 se promulgó la Ley 17.344, que regulaba el cambio de nombre y sexo registral para personas trans, solo por una vez en la vida, previa demanda en un tribunal civil y cumpliendo una serie de requisitos, como exánimes médicos, pruebas de ADN o test psicológicos. Es ahí cuando surge el nombre de Marcia Alejandra Torres Mostajo, quien fue la primera persona en Chile que cambió su nombre y sexo registral (antes se llamaba Arturo), el día 2 de Mayo de 1974, y que fue la primera persona en reasignar su sexo, de masculino a femenino, sometiéndose a una operación. Marcia abrió el camino en Chile para el reconocimiento del mundo transgénero y cumplió un rol histórico importante en cuanto a hablar sobre la identidad de género o de los derechos de los niños trans en nuestro país. Marcia buscaba ser feliz siendo tratada como mujer, a pesar de que en esos tiempos no existía un acompañamiento psicológico ni médico para quienes cambiaban de sexo. Marcia no era una mujer ignorante, tenía opinión y personalidad, era muy inteligente y brillante mentalmente, llegando a ser muy desenfadada. En síntesis, una mujer valiente que luchó por su felicidad contra un aparataje político y militar muy poderoso en aquella época post Golpe de Estado contra Salvador Allende, donde la vida estaba subyugada por un puño de hierro y por el miedo a morir o desparecer solo por sus ideales, y contra una sociedad que seguía siendo mojigata, pacata y que restaba espacios a las opciones de vida diferentes. Marcia murió por un ACV en 1991, y se dice que la película “Una Mujer Fantástica”, protagonizada por la actriz transgénero Daniela Vega, estuvo inspirada en su vida.

Víctor Hugo Robles no Twitter: "Marcia Alejandra Torres Mostajo está  inscrita en la historia como la primera mujer trans reasignada sexualmente  en el Chile de los años 70. Su vida nunca fue

Hoy en día tenemos la Ley 21.120, del año 2019, que reconoce y da protección a la Identidad de Género en nuestro país, que reconoce a ésta como “la convicción personal e interna de ser hombre o mujer, tal como la persona se percibe a si misma, la cual puede corresponder o no con el sexo y nombre verificados en el acta de inscripción de nacimiento”. Esta Ley busca eliminar las barreras por motivos de sexo, género, identidad de género u orientación sexual que excluyen o restringen el goce y ejercicio de los derechos humanos de las personas trans, que han sido víctimas de odio, violencia, exclusión y discriminación, que sufren hasta el día de hoy. De esta Ley, quiero rescatar su Artículo 4°, el cual señala, entre otros aspectos, que toda persona tiene derecho al reconocimiento y expresión de género, entendida como “la manifestación externa del género de la persona, la cual puede incluir modos de hablar o vestir, modificaciones corporales, o formas de comportamiento e interacción social; A ser reconocida e identificada conforme a su identidad y expresión de género en los instrumentos públicos y privados que acrediten su identidad respecto del nombre y del sexo, incluyendo asimismo las imágenes, fotografías, soportes digitales, datos informáticos o cualquier otro instrumento con los que las personas figuren en los registros oficiales (Registro Civil); y al libre desarrollo de su persona, conforme a su identidad y expresión de género, permitiendo su mayor realización espiritual y material posible. Igualmente, su Artículo 7° incluye una serie de principios que aluden a la no patologización, a la no discriminación arbitraria, a la confidencialidad, a la dignidad en el trato, a la autonomía progresiva y al interés superior del niño (en cuanto a la orientación del padre y de la madre acerca de su identidad de género).

Los distintos tratados sobre derechos humanos de las Naciones Unidas consagran el principio de igualdad y de no discriminación, y de las obligaciones de los Estados en cuanto a garantizar los derechos de las personas trans contra la violencia y la discriminación por motivos de orientación sexual o identidad de género. Los Principios de Yogyakarta constituyen orientaciones para los países a partir de la reafirmación de las normas legales vinculantes que deben cumplir en relación al principio de igualdad y no discriminación, abordando la situación de las personas trans y su protección jurídica.

Pero ustedes se preguntarán, ¿Qué tiene que ver todo esto con el Fútbol Femenino y con el Deporte Chileno en general? Mucho, muchísimo. Hoy en día se conocen muy pocos casos de deportistas transgénero inmersos o inmersas en la alta competencia o disputando torneos en las diferentes disciplinas, y aquellos casos que han sido conocidos han manifestado ser, aún, víctimas de discriminación y exclusión. Recordemos que el deporte en Chile no es un pilar del estado, sino es considerado como un bien de consumo, y se necesitan transformaciones profundas para que esté al alcance de todas, de todos y de todes, no solo abarcando lo económico, lo social y lo cultural, sino también un cambio de mentalidad que permita una apertura real de espacios.

En el año 2009, apareció Andrea Paredes, la primera tenista transexual en Chile y la segunda en la historia, después de Renée Richards en los años 70’. Andrea no contó con el apoyo necesario a nivel federado, y tuvo, literalmente, que comprar un cupo (wild card) para poder competir en tres torneos WTA en Argentina, cayendo en primera ronda en ellos. A sus 37 años, Andrea tuvo una carrera corta en el tenis. “Había gente en mi país que no quería, poderes fácticos de mi país que no querían que yo jugara tenis a nivel profesional, porque con eso voy a tener más prensa y voy a tener más derecho a hablar, y voy a decir cosas que van a afectar fuertemente al grupo económico dominante que tiene mi país”, declaraba en su momento la tenista, ya retirada del circuito.

Chileno de Corazón, Selección Chilena de Fútbol / Selección Chilena / La  Roja / Deportes Nacionales / Futbol / Tenis / Motociclismo / Squash

Diez años más tarde, en el 2019, surgía en la palestra deportiva el nombre de la atleta Ignacia Livingstone. Velocista, aspiraba a convertirse en la primera atleta transexual reconocida para poder competir oficialmente a nivel federado. Le exigieron correr los 100 metros en 13 segundos, tiempo complicado de cumplir siendo que ella solo entrenaba en parques y plazas, ya que fue discriminada por su identidad de género en algunos clubes atléticos de Santiago, muchas veces por presiones de apoderados de los clubes. Para Ignacia, ser transgénero implicaba algo muy profundo, un cambio interno y externo, no solo en lo físico sino también en lo mental. Trabajó como modelo y estudió maquillaje profesional. Sin embargo, estaba consiente de las trabas que tenía que superar si quería cumplir sus sueños. “A veces te sientes pasada a llevar porque una hace su tratamiento sin pensar en ganarle a nadie, sino porque se siente así. Pero soy consciente de que si empiezo a tener resultados va a haber críticas. Como a Daniela Vega, que acá la criticaron por ganar un Oscar. La gente te va a criticar hagas lo que hagas por ser trans en un país básico como Chile, que se cree desarrollado. Si me va bien, van a decir que es trampa, que aquí, que allá… lo tengo claro. Porque con nosotras las trans, Chile es un país cruel”, declaraba Ignacia al Diario La Tercera en el 2019. “Creo que hablar de ventaja deportiva de una trans es pensar retrógradamente. Si tú te haces tu tratamiento hormonal y tus rangos son los mismos de una mujer de nacimiento, el envase no tiene nada que ver. Haber nacido niño no es ninguna ventaja”. Un año después de aquella entrevista, Ignacia todavía no podía competir oficialmente, entrenaba en el Estadio de la USACH, literalmente como un hobby. Las ayudas que le prometieron nunca se concretaron. La pandemia, igualmente, frenó de alguna manera sus sueños.

Chilean Transgender Athlete Fights To Break Barriers | News | teleSUR  English

Ignacia Livingstone pudo haberse convertido en la primera mujer transgénero en competir en el Fútbol Femenino Chileno. En el 2019 fue invitada por la DT de Santiago Morning, Paula Navarro, para realizar una prueba futbolística para integrarse al primer equipo, pero no la pasó. Hoy en día, no existe ninguna futbolista transgénero compitiendo en el balompié femenil de Chile.

A pesar de que en nuestro país se habla de la apertura de espacios, de la igualdad de derechos y de otorgar oportunidades a todes sin distinción, Chile sigue siendo un país conservador y temeroso de abrir nuevas puertas para los y las nuevas protagonistas de nuestra sociedad. El deporte no escapa al dilema del “que dirán”, y con argumentos tales como la fisiología corporal, las condiciones corporales y hormonales diferentes y las ventajas que supone la asociación de aquellos factores dentro de una competencia, es que las mujeres transgénero aún tienen las puertas herméticamente cerradas en cualquier club o torneo. El cambio de mentalidad entonces, es más que necesario para poder avanzar como sociedad.

Esta realidad está quedando atrás en otros países del orbe. Hemos conocido casos en Europa, Canadá y en nuestro vecino país, Argentina, donde, bregando con sumo esfuerzo y luchando contra muchos estereotipos, futbolistas transgénero han comenzado a competir en fútbol femenino ya sea a nivel profesional, colegiado y amateur, como por ejemplo, la reciente Campeona Olímpica de Fútbol Femenino en Tokio, la canadiense Rebecca Quinn.

La futbolista Rebecca Quinn se declara transgénero

El caso más conocido es el de la delantera argentina Mara Gómez, la primera mujer transexual en llegar a la Primera División del fútbol femenino profesional no solo en Argentina, sino también en Sudamérica. Su debut por el Villa San Carlos, el 7 de diciembre de 2020 ante Lanús supuso el triunfo sobre la discriminación, la exclusión y los prejuicios. El deporte fue para Mara una herramienta que le permitió encontrar un espacio de contención y de libertad que no encontró ni siquiera en su entorno social más cercano. “Cuando empecé mi proceso de cambio era discriminada por mi vestimenta o por mis actitudes. En la calle me sentía mirada, observada, señalada, y nunca faltaban los insultos. No era fácil”, señalaba Mara al sitio web Infobae.

Mara Gómez comenzó a jugar fútbol en partidos amistosos de categoría amateur. Partido a partido, perfeccionó sus condiciones como futbolista, en cuanto a manejo y dominio del balón, dribling, proyección, desborde, enfatizando su técnica en velocidad. Mara comenzó a sentir el apoyo de los hinchas y de las demás jugadoras, compañeras y contrarias, que en un principio la criticaron, pero hoy le entregan todo su apoyo. Acogiéndose a la Ley de Identidad de Género (N° 26.743), Mara pudo registrar su nuevo nombre y sexo. Las facilidades que otorga dicha Ley le permitieron estudiar enfermería profesional. Sin embargo, el ámbito laboral no le permitió una oportunidad para conseguir un trabajo formal, por lo que el fútbol profesional pasó a convertirse en una instancia que le permitiese un desarrollo humano e integral más pleno.

Mara Gómez: “Yo quería estar en Villa San Carlos” – Club Atlético Villa San  Carlos

En enero del año pasado, la Asociación de Fútbol Argentino (AFA), a través de su presidente Claudio “Chiqui” Tapia, autorizó la participación de Mara en la Primera División del Fútbol Femenino Profesional, siendo habilitada para disputar aquel torneo. Para que ocurriera esto, Mara debió presentar una serie de estudios hormonales que demostraran que su nivel de testosterona estaba por debajo de los límites que admite el Comité Olímpico Internacional. “Son cosas que no deberían pasar, pero hay que tener en cuenta que hace algunos años ni siquiera podíamos hablar de la inclusión de las personas trans en los deportes y menos aún en una liga profesional. Es un paso enorme. Yo creo que de ahora en más vamos a hacer las cosas mejor para implementar normativas de inclusión dentro de las ligas profesionales, siempre con amor, respeto, humildad y escuchándonos para llegar a acuerdos que sean efectivos para todos y para todas”.

Para Mara, su historia servirá para que exista un cambio de mentalidad y puedan abrirse más espacios para otras futbolistas trans: “Yo pertenezco al colectivo LGBT, el cual muchas veces sufre la discriminación, la exclusión y la falta de oportunidades. Yo siempre digo que eso es un asesinato sin armas, porque mucha gente no tiene la fortaleza para soportar esos obstáculos y termina suicidándose. La sociedad tiene que educarse para aceptar las diferencias y dejar de etiquetar todo el entorno según la genitalidad. Somos todas personas con sentimientos, con derechos y merecemos vivir todo lo que nos rodea. Estamos de paso por la vida y lo más justo sería lograr una paridad dentro de la sociedad: que todas las personas independientemente del sexo o del género puedan ser parte de cualquier actividad”.

En un principio, Mara se vio enfrentada a varios prejuicios, como por ejemplo, el de la superioridad física con respecto a las futbolistas mujeres (CIS), algo que para la veloz delantera es un pensamiento simplista. “El fútbol no se trata solamente una cuestión física, se trata de habilidades y de técnicas que desarrollan los deportistas en el transcurso de su vida. No es el que corre más rápido ni el que le pega más fuerte a la pelota. Eso no pasa porque tenga más testosterona, sino porque tiene unas habilidades que no tiene cualquiera”.

Una semana inolvidable para Mara Gómez: se recibió de enfermera y debutó en  Estudiantes de La Plata

Durante el 2021, Mara Gómez pasó de Villa San Carlos a Estudiantes de La Plata, un equipo más popular y con un poco más de recursos económicos. La delantera enfatiza que lo suyo es algo histórico a nivel mundial. “Fueron largas las luchas, mucho camino, mucho sufrimiento para estar hoy acá. No es una conquista individual, es una cuestión social, colectiva”,

En Agosto del año pasado, Mara pudo cumplir su segundo sueño, ser Enfermera Profesional. “En la adolescencia tuve mucho miedo pensando que no iba a tener futuro, que no iba a poder cumplir sueños y objetivos. Un día me propuse a transformar ese miedo en posibilidades, le puse fuerza y voluntad para cambiar mi vida. Nunca me rendí a pesar de todas las adversidades que me presento la vida. Hoy cumplo mi segundo objetivo en mi vida, hoy soy ENFERMERA PROFESIONAL”, posteaba Mara en su Instagram.

El mundo transgénero también admite a hombres trans que viven su proceso de transición hacia su identidad de género, más allá de su orientación sexual. En Chile, alguien que jugó en el fútbol femenino chileno y fue una destacada figura, está viviendo aquel proceso.

Conocí a Carol Negrón cuando era una destacada volante mixta, con habilidad para el quite y la entrega rápida del balón. En aquellos años, Negrón jugaba en Cobresal, club que hace unos diez años jugaba en la comuna de Malloa. Había sido seleccionada chilena en el Mundial Sub 20 de Chile en el 2008, compartiendo camarín con figuras de la talla de Tiane Endler, Karen Araya, Daniela Pardo, Nathalie Quezada o Daniela Zamora, tras lo cual pasó a jugar en Universidad de Chile y en Colo-Colo. Finalizó su carrera futbolística en Everton, en el año 2019.

Hoy es Gael Negrón, y es una persona feliz con su transición, y asume en plenitud su identidad de género. Gael señala que ser trans y jugar fútbol tienen una estrecha relación: “Jugar me hacía sentir hombre desde que era niño. Para mí el fútbol se convirtió en una puerta hacia la libertad”, declaraba Gael al semanario The Clinic, en septiembre del 2021.

Según Gael, este proceso comenzó cuando era niño: “Ser un niño trans es bien raro. Nunca me cuestioné lo que tenía entre las piernas, ni nada. Eso fue después, porque con la adolescencia y los cambios físicos, no te queda otra opción que aceptar el género que te está determinado. Ahí fue que empecé a jugar con mujeres”.

El valor que Gael le dio al Fútbol fue fundamental, ya que lo ayudó a entender su identidad e iniciar su proceso de transición: “El fútbol fue un escape, una forma de mimetizarme y de poder vivir siendo masculino. Me sirvió para adaptarme y cumplió el objetivo”. Sin embargo, necesitó el apoyo de su entorno más cercano, sobre todo de una ex pareja: “Mi ex, quien trabajaba atendiendo a niños trans, me hizo ver que era una posibilidad. Me dijo que iba a estar bien, que no iba a pasar nada y por eso es que estoy eternamente agradecido de ella y todo lo que me ayudó, porque me hizo sentir muy seguro. Yo no lo había entendido, es una certeza que se fue manifestando con el tiempo”.

Gael Negrón, exfutbolista transgénero: "El fútbol se convirtió en una  puerta hacia la libertad"

Gael comenzó su transición física a los 29 años, consumiendo hormonas masculinas y realizándose una mastectomía para quitar sus senos. Los cambios que comenzó a experimentar su cuerpo lo tienen satisfecho, otorgando enorme importancia a un factor que es la visibilidad: “El actor Elliot Page habla de lo importante que es la visibilidad y eso es lo que me mueve. Es posible y se puede ser inmensamente feliz. Con el tiempo he logrado darle coherencia a mi vida y eso me da mucho. Ahora puedo mostrarme”, señaló Gael a The Clinic, expresando lo feliz que es y que se siente sano de sus traumas y de sus heridas, lo cual le permite estar mejor conectado con su realidad.

Mas no solamente esta transición hacia su propia identidad de género lo mantiene en medio de una felicidad plena, sino que aquel proceso está muy vinculado con el deporte, más concretamente, con el Fútbol. “El fútbol me mantuvo vivo. Me mantuvo inspirado y motivado a pesar de no haber asumido mi ser trans antes. Eso se lo voy a agradecer toda la vida”.

Eso sí, Gael se encuentra alejado del Fútbol, el cual siente que no entra en esta nueva etapa de su vida. “Cuando decidí transicionar también decidí dejar el fútbol. La verdad es que sí podría integrarme a un equipo amateur, pero quizás con el tiempo. En esta nueva versión mía el fútbol no me gusta. Para qué te voy a mentir, ya no me mueve el corazón”.

Sin embargo, siente que el Fútbol Femenino en Chile va por buen camino y tiene esperanzas en cuanto a su progreso: “Encuentro que las mujeres hacen maravillas en la cancha, y hay demasiado sentido de pertenencia entre las mujeres y el territorio. Eso también se ha perdido en el fútbol masculino. El mercado se comió al fútbol y cuando pasa eso se pone complejo. El exceso de competitividad en el fútbol masculino es un poco dañino. El fútbol femenino tiene otros valores”.

Mara y Gael. Dos ejemplos que nos muestran de que estos dos mundos, a primera vista tan disímiles, pueden convivir, siempre y cuando nuestra sociedad cambie su mentalidad, exista un proceso socio cultural que permita mayores oportunidades, se fortalezca una educación plena en valores y que se deje de mirar al deporte con un criterio economista, y se le de el enfoque real que debe tener, ser un pilar importante del Estado y de la Sociedad. Veremos como avanza esta realidad en el futuro, tal vez sea a paso muy lento, pero ya, de una vez por todas, Chile debe avanzar al mismo ritmo de las sociedades realmente desarrolladas y dejar a un lado las falsas caretas de un progreso que no existe.

Fuentes:

– es.wikipedia.org. Conceptos de Transexualidad y de Transgénero.

La identidad de género en la historia (lavanguardia.com)

– Biblioteca del Congreso Nacional de Chile. Ley N° 21.120. RECONOCE Y DA PROTECCIÓN AL DERECHO A LA IDENTIDAD DE GÉNERO. Ley-21120 10-DIC-2018 MINISTERIO DE JUSTICIA Y DERECHOS HUMANOS – Ley Chile – Biblioteca del Congreso Nacional (bcn.cl)

– Guía para entender la Ley n° 21.120 que reconoce y da protección al derecho a la identidad de género. GuiaLeyIG-Poder-Judicial-Movilh.pdf

La revolución de Marcia Alejandra – La Tercera

Mara Gómez, la futbolista trans que hizo historia en el deporte argentino: “La discriminación a las personas LGBT es un asesinato sin armas” – Infobae

Gael Negrón, exfutbolista transgénero: “El fútbol se convirtió en una puerta hacia la libertad” (theclinic.cl)

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