jueves, noviembre 14, 2019

La opinión del hincha albiverde, por Miguel Hernández (@MHacheS).

Heroico. Para aplaudir de pie. El triunfo de Deportes Temuco sobre Colo-Colo en el estadio Monumental es de esos momentos por los que estuvimos esperando todos estos años, mientras mirábamos con nostalgia los videos de los grandes planteles albiverdes de los noventa.

Luego de la desastrosa presentación ante Iquique en el Germán Becker, las miradas capitalinas se posaron sobre el Monumental como quien se prepara para ver una masacre anunciada, esperando que los locales se dieran un festín con el debutante en Primera, que venía de perder.

Sin embargo, cual David frente a Goliat, el cuadro albiverde sacó a relucir la voluntad y el esfuerzo colectivo como únicas armas ante la diferencia de presupuestos entre uno y otro y, sin importar quedarse con uno menos, los nuestros se trajeron merecidamente los tres puntos a la Araucanía.

Tal vez los albos pecaron de confianza al verse con uno más y dominando las acciones, pero ese fue su peor error, ya que este equipo dejó claro que no está en Primera División por casualidad. En un fútbol cada vez más parejo, los partidos se deciden por pequeños detalles, y en esta ocasión los detalles los resolvió mejor Temuco, gracias a la efectividad de sus delanteros.

Cuando la primera etapa terminaba, un excelente centro de Cristian Canío encontró la cabeza de Matías Donoso, quien conectó de gran forma para vencer al meta Villar e instalar la sorpresa entre los casi 30 mil hinchas locales. Gol y a celebrar con la hinchada, con un gesto que dice mucho: levantando sus manos en señal de disculpas, asumiendo sus errores del pasado y pidiendo perdón a la parcialidad albiverde por sus inmaduras acciones cuando jugaba de rojo.

En la segunda fracción, con la ventaja del marcador, el cuadro de Landeros supo contener bien las llegadas de Colo-Colo, impidiendo el avance de los albos por las bandas, cortando siempre el último pase y haciendo olvidar completamente que jugábamos con uno menos y con una defensa rearmada de emergencia, tras la roja a nuestro lateral izquierdo.

Para quienes conocemos al «Seba» Díaz, no es nada nuevo el gran talento que tiene el joven de 20 años. Sin embargo, este sábado dio una nueva muestra de su excelente nivel, sorprendiéndonos incluso a nosotros. Luego de la expulsión de Lazcano, bajó hacia la posición de central y lo hizo perfecto. Orlando Gutiérrez, que había partido el compromiso como defensa central, se cargó hacia la izquierda, donde jugó todo el año pasado y la línea de 4 atrás le puso candado al arco de Marín, quien respondió cuando se vio exigido.

Cerrado el arco del Pije, la estocada final llegó justamente en una jugada iniciada por Orlando Gutiérrez quien, a metros del área rival, combinó hacia la derecha con José Huentelaf, para que éste dejara caer la bola al centro del área, donde esperaba el letal Cris Martínez, quien con un potente frentazo hizo inútil la estirada de su compatriota Justo Villar.

Luego del segundo gol, el partido como expresión de lucha se terminó. Colo-Colo siguió empujando, pero sin ideas y Temuco se dedicó a administrar la pelota a la espera del pitazo final, dosificando de gran forma las energías para cubrir los espacios con un hombre menos.

Temuco se reconcilió. Se puso a la buena con la historia y volvió a los triunfos ante los grandes. Donoso, con su gol y su gesto, tomó el camino correcto hacia la reconciliación con la hinchada, así como Marín cargó a su favor la balanza del escrutinio popular, luego de su decepcionante actuación ante los iquiqueños. El Pije terminó corriendo hasta el último minuto, habiendo jugado con uno menos durante 75 minutos y demostró que lo sucedido en la segunda fecha, no fue nada más que un tropiezo y que somos mucho más que un equipo recién ascendido.

 

Foto: La Tercera