lunes, septiembre 21, 2020

La opinión del hincha del “León de Collao”, por Ilich Rivas, administrador de @historialila.

El diccionario de la Real Academia Española define al “inmortal” -en una primera acepción- como “que no puede morir”. En la segunda, dice que es algo “que dura tiempo indefinido”. El castigo a Deportes Concepción, tercero en lo que va de este siglo, me ha hecho darle vueltas al concepto de la inmortalidad, particularmente porque otro equipo de la ciudad se atribuyó ese apodo hace algún tiempo.

¿Qué es ser inmortal? ¿Vivir mucho tiempo o evitar la muerte a toda costa? Entendiendo ambas como correctas, lo que cabe preguntarse es qué significa más ser inmortal. Y ahí es cuando el diccionario tiene toda la razón en el orden de las definiciones.

Deportes Concepción ha demostrado ser más inmortal que su histórico rival. O más duro de matar, en términos hollywoodenses. Porque cualquiera puede extender su existencia mucho tiempo, apenas, viviendo dividido, sin ambiciones, sepultado en las oscuras divisiones del fútbol semiprofesional. Pero seguir adelante siempre con la mira en cotas más altas, en recuperar el sitial que le corresponde, equivocando el camino a veces, pero siempre ahí, buscando el ascenso y la gloria, eso es vivir.

Y además le han dado duro a Concepción. Mucho más que al autodenominado inmortal. El “Conce” ha aguantado estoico una suspensión, un descenso, una desafiliación. Los golpes más duros que pueden recibirse desde la capital los hemos experimentado en carne propia y aquí estamos. Viviendo aún.

Otro apodo interesante es el de Cobresal, equipo cuya hinchada se dio como lema el estar “insoportablemente vivos”, aduciendo a la lejanía de su plaza en relación al resto del país, la naturaleza agreste de su territorio y el estar siempre peleando puestos de descenso, excepción hecha del campeonato que lograron recientemente. Relacionándolo con Deportes Concepción: insoportablemente vivos, ¿para quiénes?

Para la ANFP, evidentemente. La desafiliación era la solución de raíz, el corte a más de una década de mala administración que ensuciaba el inmaculado imaginario colectivo que es el campeonato nacional para las sociedades anónimas. Pero Concepción sigue vivo.

Este viernes son los alegatos en la Corte de Apelaciones, ya atrasados una y otra vez con artimañas jurídicas, pero el plazo ya se acaba y la justicia se acerca. Insoportablemente vivos.

El domingo pasado más de dos mil personas asistieron a Nonguén a la Fonda Lila, a pasarla bien y revivir los domingos de alegría. Miles de personas, no es exageración. Otro dato: Concepción llevó más gente a Nonguén en su amistoso contra Linares que los otros equipos de la zona a sus respectivos partidos por la Primera División. Diga lo que diga la Adimark telefónica.

El atrevimiento de vivir llega más allá: este domingo, desafiando a todos, la hinchada se reunirá en una marcha que terminará en un acto inédito en Chile, cantando y alentando sin equipo. Sin división en la que jugar, desafiliados, ahí estaremos. Es de esperar que nos juntemos todos, pero si no, la sola idea ya es una afrenta para los castigadores. Si bien es muy importante volver a competir, lo primordial es seguir vivos.

Tengo demasiadas ganas de estar en Collao este domingo. Más que por los cantos y la gente, por el desafío directo a la desafiliación que significa estar en el Ester Roa. #YoVoyACollao porque seguimos vivos, contra todo y contra todos. Insoportablemente inmortales.

 

Foto: Diario El Sur (archivo).