viernes, enero 24, 2020

Fernando «Palito» Cavalleri, hombre de fútbol ligado al cuadro lila durante varias generaciones, dejó este mundo a los 68 años. @historialila nos cedió su espacio personal para difundir su reseña de forma masiva.

Fernando Óscar Cavalleri Guerrero nació el 8 de septiembre de 1949 en la ciudad de Rosario, Argentina. Nacionalizado chileno en 1980, debutó futbolísticamente en el Morning Star de su ciudad natal. Fue reclutado por Gimnasia y Esgrima de la Plata, donde jugó entre 1965 y 1970. Por petición expresa del técnico de la Universidad de Chile, Ulises Ramos, viaja a Chile a firmar por los laicos, pero recala en Antofagasta en 1971, juega en Bolivia por Jorge Wilstermann y The Stormers, vuelve a Antofagasta en 1973 y aparece en Unión San Felipe en 1974.

Cavalleri jugaba de preferencia de puntero zurdo, algo retrasado en la construcción del juego. Guillermo Báez, técnico de Concepción para la campaña de 1975, decide traerlo a la ciudad para ocupar un puesto de más creación de juego. «Palito» fue el 10 del equipo, asistiendo a Briones, Estay y Distéfano en muchas ocasiones, pero también anotando goles, 12 en esa campaña (como éste: https://www.youtube.com/watch?v=IkQ_5EKNk8U). El equipo remató en segundo lugar, a dos puntos del campeón Unión Española, con Cavalleri como gran figura de ese subcampeonato.

La exitosa campaña lo lleva a un grande de ese tiempo, Palestino, y luego a Universidad Católica, donde no reeditaría las proezas del 75. Volvió a su casa en 1978 y logró un récord goleador de 15 tantos en 1980, bajo el mando de Pedro García. Finalizó su carrera como jugador lila con 140 partidos jugados y 41 goles a su haber. Luego tuvo pasos posteriores por Everton y Lota Schwager.

Iniciado como técnico y tras pasos por Paraná, Quilmes y Osorno, vuelve a Concepción en 1989 para reemplazar al técnico Eduardo de la Barra. Dirigió un proceso de dos años que llevaría al plantel a la Copa Libertadores 1991, renunciando para dirigir en Cobreloa. Volvió en 1993, para rescatar algo de la desastrosa campaña de Mitjaew y Vera, liderando al equipo en su ascenso y campeonato de 1994. De retorno en Primera, estuvo al mando hasta 1996, cuando se retira de la banca a causa del rechazo de parte de la hinchada por su método defensivo de juego.

Un exitoso paso por Venezuela y Coquimbo lo trajo de nuevo a Concepción. El objetivo era salvar la campaña de Copa Libertadores 2001 tras la renuncia de Sergio Nichiporuk, que logró sólo un punto en seis partidos. Deportes Concepción venció a San Lorenzo y Jorge Wilstermann, clasificó y enfrentó de forma digna a Vasco da Gama en la segunda fase de la Copa. Dirigió a la Selección Chilena Sub-20 junto a César Vaccia y luego estuvo muchos años en Puerto Montt.

Sin embargo, Concepción volvió a llamar a su bombero en 2007. La urgencia era mantenerse en Primera División tras la pésima campaña de Jaime Nova y en 2009, para salvarse de la Tercera División esta vez, reemplazando a Antonio Zaracho. En ambos casos logró su cometido. Finalmente renunció al club en 2010 y allí cerró su proceso como técnico de Deportes Concepción con 313 partidos dirigidos y un título de Primera B.

Fernando Cavalleri estuvo cuatro temporadas como jugador y diez como técnico en un período de 35 años en el club. Participó como uno y otro en 453 partidos. Si bien nunca se autodenominó como un hincha de Concepción, volvió todas las veces que se le requirió de «su querido Conce».

Falleció en Santiago el 3 de octubre de 2017. A juicio del que escribe, el hombre más relevante en la historia de Deportes Concepción.

Foto: ellanquihue.cl