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FÚTBOL FEMENINO

Columna: Volver a Creer

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La Selección Chilena Femenina cumplió una destacada actuación en el Cuadrangular Internacional de Manaos, Brasil, obteniendo el segundo lugar. En el análisis de su desempeño, encontramos más aspectos positivos que negativos, lo cual nos abre esperanzas de optimismo de cara a la próxima Copa América a disputarse en Colombia el próximo 2022.

Por Rodrigo Molina (@Rodmol7)

Después de sus tropiezos ante Uruguay (2-2) y ante Colombia (0-2), la Roja Femenina necesitaba una instancia para poder resarcirse y recuperar su capacidad futbolística y la confianza en su juego de cara a las importantes competencias que tendrá que disputar en el año venidero. La disputa del Cuadrangular Femenino de Manaos le permitiría a las Rojitas encontrar el camino que parecía extraviarse después del retroceso marcado por los últimos amistosos anteriormente disputados. No solo debía enfrentar a la poderosa selección femenina de Brasil, que actualmente ocupa el segundo lugar del ranking FIFA, sino también a dos selecciones que hoy en día son una incógnita: India, de la cual conocemos poco y nada en cuanto a su realidad futbolística, y Venezuela, que por la crisis económica y social que está viviendo, han existido negativas repercusiones en cuanto a lo deportivo, ya que actualmente su selección no está obteniendo buenos resultados, y su Torneo Nacional se circunscribe solo a la participación de cuatro equipos, ya que las demás instituciones se han declarado en receso por los problemas que vive la nación llanera, sumado, más encima, al tema de la Epidemia mundial del Covid-19.

Justamente, las Vinotinto fueron las primeras rivales de nuestra Selección. La Roja Femenina nos mostró un cariz distinto, con mejor ordenamiento de sus líneas en el campo de juego y un fútbol más ofensivo. Se mejoró en un amplio porcentaje en cuanto a la tenencia y la posesión del balón, apostando a organizar el juego de mejor manera para llegar de manera más eficaz al ataque. Nuevos rostros figuraban en la oncena inicial, Fernanda Ramírez con Nicole Cornejo conformaban el dueto de centrales, mientras que Yastin Jiménez iba a asumir una posición que en anteriores partidos estaba desaparecida, la de volante de contención, por lo que una especialista como Yastin le iba a otorgar el equilibrio necesario al mediocampo, otorgándole mayor libertad tanto a Karen Araya como a Pancha Lara en la generación de juego. Sin embargo, en la primera mitad, la Roja Femenina aún carecía de profundidad, mientras que las venezolanas, con un juego simple, aprovechaban algunas desconcentraciones de la última línea chilena para causar peligro en la portería de Tiane Endler, sobre todo a través de su delantera más peligrosa, Deyna Castellanos. Inclusive, a los 16’, tras falta de Ramírez en el área, las llaneras desperdiciaron un lanzamiento penal, desviado por Oriana Altuve.

Ya en el segundo lapso, la Roja exhibió un fútbol más afiatado, en donde se destacaba la presencia de María José Rojas en ofensiva, atacando por todo el frente y buscando el balón en forma permanente, mientras los pelotazos profundos de Karen comenzaban a causar heridas profundas en la defensa llanera. Fue así que a los 66’, un pase largo de Karen encontraba libre a Cote Rojas, lo cual obligaba a la portera venezolana a despejar fuera de su área, el balón le queda servido a Yanara Aedo, que con un toque lleno de precisión mandaba el balón a la red por sobre la resistencia de las defensas rivales. El ataque chileno se vio fortalecido con el ingreso de María José Urrutia, quien se asoció de muy buena manera con Rojas para generar nuevas ocasiones de gol. Las venezolanas fueron en busca del empate en forma un tanto desordenada y tratando de aprovechar los vacíos que dejaban las laterales chilenas, sin embargo ni Castellanos ni Guarecuco pudieron vulnerar la portería de Tiane. Después de ocho partidos, la Roja Femenina volvía a gozar las mieles del triunfo.

Ante la India, su segundo rival, la Selección Chilena Femenina tenía que mostrar un rostro aún más ofensivo. Con algunos cambios en las laterales, con la presencia de Nayadet López Opazo en labores de contención, y con Cote Urrutia como eje de ataque, la Roja comenzaba a presionar desde el primer minuto en ofensiva, frente a una selección hindú arropada en dos líneas de cuatro, con la talentosa Manisha tratando de organizar algo en ofensiva junto con la veloz delantera Tamang. Chile, por su parte, se beneficiaba del maravilloso aporte de María José Rojas, le aporta otro ritmo y velocidad al ataque chileno, ganando las diagonales y desbordando con facilidad. Justamente, una de esas jugadas le permitió a Rojas mandar un pase en tres cuartos de cancha a Urrutia, y la “Ferrari” le da como acostumbra, de primera, para marcar un golazo y abrir la cuenta a los 16’. Ante la escasa proposición ofensiva de las hindúes, la Roja Femenina trabajó en la tenencia y la posesión del balón, agregando una presión constante en los distintos espacios del campo de juego, y en la asociación entre sus líneas a través de triangulaciones y pases en trazos cortos o largos.

En el segundo lapso, el partido durante muchos minutos cayó en un letargo, salvo por algún remate cruzado de Rojas o alguna incursión ofensiva de Urrutia, mientras que la India pudo llegar al empate a través de un cabezazo de Dangmei tras un centro de Manisha por la izquierda, aprovechando los espacios que dejaba la defensa chilena por el lateral derecho, auque la presencia desde el primer minuto de Camila Sáez le otorgó solidez a la última línea nacional. El cansancio debido a la alta humedad en Manaos provocó que José Letelier ensayara algunas modificaciones con el objetivo de darle frescura y nuevas alternativas a la ofensiva. Los ingresos de Isi Hernández y Yenny Acuña le otorgaron nuevos bríos a la ofensiva de la Roja Femenina, lo cual se tradujo en dos goles más. A los 83’, un centro de Pancha Lara por la izquierda es empalmado en el centro del área por Hernández, quien anota el 2-0, y un minuto más tarde, a los 84’, un balón que disputa la iquiqueña Acuña al ingresar al área, el balón que rebota y le queda a Karen Araya que saca un sensacional remate que se cuela en el rincón derecho alto de la portera Maibam Devi. Una pequeña revancha para Karen, que ante Venezuela había desperdiciado un penal en los últimos minutos. Casi al terminar el compromiso, Acuña sacudía el horizontal con un nuevo remate desde fuera del área. Partido finalizado, y Chile obtenía su segundo triunfo consecutivo, ratificando una positiva evolución con respecto a lo mostrado ante las llaneras.

El tercer rival del cuadrangular de Manaos fue el poderoso Brasil. Ante la “Canarinha”, las dirigidas por Letelier jugaron un partido muy inteligente, con mucha aplicación en sus líneas y atreviéndose a incursionar en ofensiva ante una verde amarelha que deja jugar a sus rivales. El DT nacional hizo retroceder unos metros tanto a Rojas como a Aedo, marcó escalonadamente a Marta, restándole espacios a “A Rainha” para que armara juego en el mediocampo, y puso a la Cote Urrutia como punta de lanza en ofensiva. La “Diosa del Gol” tuvo una clara ocasión para abrir el marcador a los 10’ y le cometieron un claro penal no sancionado por la jueza del encuentro a los 11’. Brasil por su parte, planteaba un estilo ofensivo diferente a los otros rivales de la Roja en el Torneo, con mucho traslado del balón desde la defensa hacia los demás sectores del campo, y aumentando el ritmo y la intensidad desde el mediocampo hacia la ofensiva, buscando armar jugadas desde el centro hacia las bandas, tratando de aprovechar la debilidad de las Rojitas, aún no solucionada por el estratega nacional, las laterales. Las chilenas perdían la posesión del balón ante la movilidad de las brasileñas, quienes tuvieron su mejor ocasión de gol a través de un remate de Angelina que se fue apenas desviado ante el achique de Tiane.

Ante un cuadro superior, técnica, física y futbolísticamente como es la Canarinha, uno no puede pestañear, y más que por méritos propios, la victoria brasileña se debió a dos desconcentraciones de la defensa chilena que le costaron dos goles en contra. A los 50’, un pase que pilla a la defensa mal parada, centro rasante desde la izquierda y Kerolin que aparece en el segundo palo para empalmar y derrotar la resistencia de Endler, y a los 84’, un balón que pierde Ramírez cerca de su área, es capturado por Gio que derrota con remate rasante el achique de Tiane. Chile tuvo sus ocasiones para poder, al menos, llegar al empate, como aquel remate a la entrada del área de Yanara Aedo que pasó muy cerca del palo izquierdo de la portera Leticia, a los 52’, o cuando Pancha cede atrás para Rosario Balmaceda que saca un latigazo que es desviado apenas por la portera brasileña, a los 81’. El resto del segundo lapso naufragó entre acciones intrascendentes.

Analizando cada una de las actuaciones de la Selección Chilena Femenina en Manaos, podemos vislumbrar aspectos positivos en el juego, y también aspectos que se deben mejorar de cara a la disputa de la Copa América a disputarse en Colombia. Veamos cuales son cada uno de aquellos aspectos a partir de nuestros análisis:

Aspectos Positivos:

La presencia de María José Rojas: La Cote Rojas le aporta otro ritmo y velocidad al ataque chileno. Sus diagonales fueron letales y provoca que la ofensiva nacional acelere un cambio más. Ya no se trata de trasladar en demasía el balón sino de aprovechar el espacio y causar daño con un desborde en velocidad o un pase rápido y sorpresivo. Además, Rojas aporta a la selección siendo una nueva líder positiva para el grupo tanto dentro como fuera de la cancha, sumando optimismo y alegría en el conglomerado.

El gol de Yanara: La anotación que marcó Yanara Aedo ante Venezuela es muy importante para su rendimiento personal como así también le aporta algo fundamental en lo emocional, volver a creer en sus capacidades. En los tres partidos del cuadrangular, vimos a una Aedo más activa, buscando ser partícipe del juego en forma permanente y tratando de asociarse con sus compañeras. Se entendió bien tanto con Rojas como con Pancha Lara por la izquierda, y junto con aquel golazo, se procuró otras ocasiones de gol. Muy positivo lo de Yanara en Brasil.

Equilibrio y contención: Uno de los factores que determinó el retroceso en el rendimiento de la Selección ante Uruguay y Colombia, fue que José Letelier apostó por jugar sin una volante de contención neta en ambos partidos. Esta vez, el estratega nacional jugó sus tres partidos con una especialista en labores de contención, que le permitirían otorgarle equilibrio al mediocampo nacional. La presencia tanto de Yastin Jiménez como de Nayadet López Opazo jugando de “6” permitió mayor eficacia en la marca, manejo de los tiempos y de los espacios y liberó de aquellas funciones tanto a Karen Araya como también a Pancha Lara para que ambas pudieran aportar en ofensiva, salvo ante Brasil cuando se apostó por una marca escalonada.

Gran trabajo en lo físico: Tuve la suerte de vivir en Brasil y conocer su clima tropical. Sus altas temperaturas y alta humedad provocan en las futbolistas una merma importante en cuanto a líquidos y sales. La preparación física de la Roja Femenina fue óptima para poder solventar aquellas carencias, en cuanto a dosificar energías e hidratar adecuadamente sus cuerpos para poder soportar aquellos elementos que caracterizan al clima brasileño, y así poder resistir los 90 minutos.

Avance en la tenencia y posesión del balón: La Roja Femenina supo manejar los tiempos en cuanto al manejo y traslado del balón durante cada uno de los partidos. Ante Venezuela llegó al 60%, y ante la India superó el 65%, y fue equiparado este porcentaje ante Brasil, llegando al 49%. Este avance en cuanto a la tenencia y posesión le permitió a Letelier armonizar las líneas y un mejor entendimiento y comunicación entre mediocampo y ofensiva en cuanto a la generación de jugadas de ataque, si a aquello agregas el tema de la presión y de las triangulaciones.

Aspectos a Mejorar:

Las Laterales: Los flancos que deja la Selección Chilena cuando es atacada son por la debilidad que existe en ambas bandas laterales. Por la derecha, Letelier sigue insistiendo en Rosario Balmaceda, siendo que en Chile existen especialistas en el puesto, como Soruco, Cifuentes, Alarcón, Bárbara Muñoz o Monseta González. Muchos de los ataques rivales se lograron ganándole las espaldas a Rosario, que es eficiente en su desdoblamiento en ofensiva, pero que aún muestra ripios defendiendo. Por la izquierda, Geraldine Leyton no exhibió un buen rendimiento por su banda, ni tampoco lo hizo cuando se le cambió hacia la derecha. Le ganaron las espaldas y tuvo un segundo más de reacción, lo cual no le permitió manejar los tiempos en la marca de manera adecuada. Javiera Toro, ante la India, vino a solucionar en parte aquellos baches, pero al final terminó jugando Pancha Lara como lateral izquierdo. La alternativa de una marcadora como Fernanda Pinilla es más que válida para los partidos venideros.

Falta de Concentración: Tal como lo señalamos anteriormente, ante Brasil se perdió por dos desconcentraciones, y ante Venezuela casi se pierde cuando la defensa cometió un error que costó un penal en contra cayendo en el mismo error. En partidos internacionales, la concentración tiene que estar al máximo los 90’, sobre todo si se enfrenta a una potencia superior. Para facilitar este elemento, tiene que haber una comunicación permanente entre las jugadoras y un manejo adecuado de su propio espacio y de sus tiempos. No solo Tiane tiene que ordenar a su defensa o Karen a su mediocampo, cada una de las jugadoras tiene que estar preparada mentalmente en forma óptima para desarrollar su trabajo de la mejor manera posible, facilitando su aplicación en el campo de juego.

Desbalance: Si tratamos el tema del tránsito entre defensa y ataque, la Roja exhibe una mejor performance por la banda izquierda que por el lado derecho. En el lado izquierdo, existe una mejor armonía y comunicación entre Leyton o Toro, Lara y Aedo, con mayor asociación en ofensiva a través de pases y paredes. ¿Usted se imagina una línea de ataque por la izquierda entre Pinilla, Lara y Aedo, si Fernanda tuviese una chance en la selección? Esto no sucede por la banda derecha, donde Balmaceda busca asociarse con Karen ya que entre ellas hay un buen fiato futbolístico, pero no sucedió lo mismo ni con Javiera Grez (los minutos que jugó) ni con María José Rojas, ya que no tiene el ritmo ni la velocidad ofensiva de esta última. Este desbalance afecta el equilibrio del equipo y no permite nuevas alternativas en ofensiva. Si Letelier logra que especialistas asuman la titularidad en sus respectivos puestos, como aconteció con las volantes de contención, la Selección Chilena Femenina logrará una armonía tal que vaya en beneficio de una gran actuación en futuras instancias internacionales.

La Copa América 2022 a disputarse en Colombia tiene muchas cosas en juego. No solo la clasificación a un Campeonato Mundial o a futuros Juegos Olímpicos. También está el volver a recuperar el sitial de estar detrás de Brasil dentro del concierto futbolístico femenino sudamericano, lugar que hoy pertenece a Colombia, mientras que otras selecciones como Uruguay están hoy a la par de la Roja. Desafíos importantes para José Letelier y para nuestras jugadoras que tantas alegrías nos han dado en este último lustro.

Foto gentileza de Pasión de Hincha.

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